En su mensaje, el Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Moytaba Jamenei, al subrayar que la despedida del Líder mártir de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, fue una epopeya histórica y un acontecimiento sin precedentes, ha expresado su más sincero agradecimiento al pueblo iraní por haber protagonizado una epopeya histórica durante la multitudinaria exequias.
Además, ha reconocido la labor de las máximas autoridades religiosas, los ulemas, intelectuales, activistas culturales, sociales y políticos, así como de las instituciones civiles y militares, y ha expresado su gratitud por la presencia de las autoridades y representantes del Frente de la Resistencia y de los movimientos islámicos.
El Líder de la Revolución Islámica, ha subrayado que la violación del Memorando de Entendimiento (MoU, por sus siglas en inglés) volvió a demostrar la nulidad y la falta de valor de la firma del presidente de Estados Unidos.
Asimismo, ha recalcado que la nación iraní y el Frente de la Resistencia tienen lecciones inolvidables para el enemigo estadounidense. En este sentido, ha resaltado “la valentía de los combatientes del Islam” y “el honor de la gente valerosa de la región del sur” de Irán.
El ayatolá Jamenei ha enfatizado en su mensaje que uno de los asuntos más fundamentales en esta coyuntura es la insistencia en la unidad de palabra y en la sagrada unión en todos los niveles.
El texto íntegro del mensaje del Líder de Irán es el siguiente:
¡Eminente y admirable nación de Irán!
Paz, saludos y gratitud a ustedes que, con su gesta incomparable e histórica en la resurrección sin precedentes de la despedida del Señor Mártir de Irán, establecieron un nuevo hito de la manifestación del espíritu de la misión y de la firme voluntad de la identidad islámico‑iraní con su reconocimiento, lealtad, perspicacia y extraordinaria expresión de afecto hacia el Líder de la umma y Líder mártir de la Revolución.
El ardor de los corazones encendidos, los ojos llenos de lágrimas y la firme determinación de una multitud de decenas de millones de personas a lo largo de decenas de kilómetros en Teherán, Qom, Mashad y otras ciudades y pueblos, causaron la admiración de los amigos de la nación iraní y de las personas libres del mundo, y sumieron en la perplejidad, el desconcierto, la ira y el pavor a los enemigos arrogantes de la nación iraní.
De forma simultánea a esta epopeya, las reiteradas violaciones del Gran Satán del memorando de entendimiento firmado por los presidentes de Irán y Estados Unidos demostraron una vez más —a todos— esta verdad: cuán carente de valor y credibilidad es la firma del presidente de Estados Unidos, y que la prepotencia del poder, el expansionismo y el salvajismo son componentes indisociables del ideario y la doctrina estadounidenses.
Hoy, el Gran Satán ha vuelto a revelar su verdadero rostro, sin máscara, para que esta oscura experiencia de crimen y de perfidia constituya otra contundente prueba de la mendacidad, la falta de fiabilidad y la vileza de Estados Unidos.
Ahora que el enemigo estadounidense busca avivar la guerra y acarrearse costes más elevados y mayor deshonra, debe saber que la querida nación iraní y el Frente de la Resistencia tienen lecciones inolvidables que impartirle, de las cuales la valentía de los combatientes del Islam y el honor de la gente valerosa de la región del sur han mostrado estos días algunos ejemplos.
Es preciso hacer saber a ustedes, pueblo leal y orgulloso de Irán, que uno de los asuntos más fundamentales en esta coyuntura es la insistencia en la unidad de palabra y en la sagrada unión en todos los niveles —del pueblo y de las autoridades— y en todos los ámbitos, a fin de materializar los elevados ideales de la Revolución Islámica y de garantizar la dignidad y la independencia del querido Irán, especialmente frente al criminal y engañoso enemigo estadounidense.
Como se ha advertido reiterada y enfáticamente con anterioridad, preservar la unidad, evitar la división, las disputas, las diferencias políticas y la exacerbación de las divergencias sociales constituye una responsabilidad de todos. No obstante, el papel de las autoridades y de quienes, con sinceridad y lealtad, permanecen comprometidos con la Revolución, el Imam y el Líder mártir reviste una importancia y una sensibilidad aún mayores para salvaguardar la cohesión y la unidad del país.
Sobre esta base, el noble pueblo iraní, manteniendo su confianza en las autoridades comprometidas de los tres poderes del Estado, cuyos esfuerzos por el bienestar y la prosperidad de la nación son evidentes, continuará actuando con vigilancia y firmeza para garantizar la defensa de los intereses del Irán islámico.
Es posible que algunas personas, movidas por la más absoluta sinceridad y con ánimo constructivo, formulen críticas al desempeño de determinados funcionarios. A mi juicio, esa preocupación y ese compromiso con el sistema constituyen, tanto para el país como para quienes los expresan, un valioso capital y, en sí mismos, son dignos de reconocimiento. Sin embargo, estos estimados compatriotas —algunos de los cuales figuran entre los más lúcidos referentes de la conciencia nacional— deben procurar, en primer lugar, no cometer ninguna injusticia contra personas inocentes, pues ello privaría a la sociedad de bendiciones y favores divinos; y, en segundo lugar, evitar que tales críticas menoscaben la unidad y la cohesión social. Si se observan estos principios, las críticas contribuirán al progreso y al florecimiento de los asuntos públicos.
El enemigo no debe percibir de nosotros ninguna señal de debilidad, incluida esta. Si observamos plenamente estas precauciones, (el enemigo) no tendrá más remedio que emprender la retirada.
Una vez más, expreso mi más sincero agradecimiento a todos y cada uno de los queridos compatriotas, quienes, siendo ellos mismos los dolientes por la pérdida del padre mártir de la Umma, protagonizaron, pese a las dificultades, las limitaciones y las adversidades, una epopeya histórica durante la grandiosa ceremonia de despedida del Líder mártir de Irán.
Asimismo, agradezco a las eminentes autoridades de emulación religiosa, a los ulemas, pensadores e intelectuales, a los activistas culturales, sociales y políticos, así como las medidas y los esfuerzos de las instituciones civiles y militares. Igualmente, expreso mi reconocimiento por la presencia de las autoridades y representantes del orgulloso Frente de la Resistencia y de los prestigiosos movimientos islámicos.
Espero que todos aquellos que, de una u otra manera, participaron, acompañaron y mostraron su solidaridad en esta epopeya histórica sean distinguidos con la gracia y las oraciones especiales de nuestro maestro (el Imam Mahdi), que Dios Altísimo apresure su noble manifestación.
Seyed Moytabá Hoseini Jamenei
17/07/2026
Estados Unidos reanudó la semana pasada su agresión militar contra Irán, en violación del memorando de entendimiento que ambas partes firmaron el 17 de junio con el objetivo de poner fin a las guerras en todos los frentes.
Irán ha respondido con varias rondas de ataques con drones y misiles contra activos militares estadounidenses en toda la región de Asia Occidental.
La actual aofensiva se produce tras la agresión estadounidense-israelí que comenzó el 28 de febrero, cuando Washington y Tel Aviv lanzaron ataques a gran escala contra territorio iraní.
Irán respondió con oleadas diarias de ataques con misiles y drones contra objetivos estadounidenses e israelíes bajo el nombre en clave operativo “Verdadera Promesa 4”.
hnb
