En una publicación en su cuenta X este lunes, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, ha indicado que la medida del régimen sionista se produce cuando la festividad se celebró en tres ciudades iraníes a pesar de los intensos bombardeos contra civiles en medio de la continua guerra de agresión de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.
“Ayer se celebraron misas del Domingo de Ramos en Teherán, Tabriz y Urmia, a pesar de los brutales bombardeos israelíes contra civiles”, ha señalado en su cuenta en X.
Sin embargo, ha denunciado que la población cristiana en los territorios ocupados ha disminuido del 12,5 % antes de 1945 a tan solo el 1 % en la actualidad.
“El sionismo intenta borrar todo rastro del Islam y del cristianismo”, ha criticado.
Palm Sunday masses were held yesterday in Tehran, Tabriz, and Urmia, despite Israel's brutal bombing of civilians.
— محمدباقر قالیباف | MB Ghalibaf (@mb_ghalibaf) March 30, 2026
Before 1948 Christians made up 12.5% of the population in the occupied territories. Now, only 1%.
Zionism is trying to erase every trace of Islam and Christianity. https://t.co/fMjL2ZZC0A pic.twitter.com/6K3X4lofYu
Qalibaf también publicó fotos de las ceremonias celebradas en la iglesia católica armenia de San Gregorio el Iluminador en Teherán para conmemorar el Domingo de Ramos.
La policía israelí impidió el domingo que los líderes católicos entraran en la Iglesia del Santo Sepulcro de Al-Quds (Jerusalén) para celebrar la misa del Domingo de Ramos, lo que provocó una protesta internacional y la condena de países cristianos.
Además, los dos altos cargos de la Iglesia, entre ellos el cardenal Pierbattista Pizzaballa, “fueron detenidos en el camino, mientras circulaban en privado y sin ninguna característica de procesión o acto ceremonial, y se vieron obligados a dar la vuelta”, denunció el Patriarcado Latino de Al-Quds.
El Vaticano también convocó al embajador de Israel en protesta por la medida.
tmv
