Masud Pezeshkian ha felicitado este miércoles a los líderes de países islámicos y a las nacionales musulmanas por el inicio del sagrado mes de Ramadán (mes del ayuno musulmán), describiéndolo como una oportunidad invaluable para la superación espiritual, la purificación del alma y el fortalecimiento del camino hacia la cercanía con Dios y la perfección humana.
En su mensaje, el mandatario persa ha destacado que el mensaje social de este mes bendito radica en “la unidad y la solidaridad entre los musulmanes, así como en la atención a los asuntos del mundo islámico y la cooperación conjunta para afrontar y resolver sus desafíos”.
Ha llamado a la comunidad islámica a estar atenta ante complots urdidos por actores “hegemónicos y expansionistas” para destruir la unidad entre los musulmanes y atentar contra su integridad territorial.
“Estos actores buscan, mediante agresiones, guerras, matanzas y la generación de caos y divisiones internas entre los países islámicos, socavar su paz, seguridad, integridad territorial y desarrollo, además de atentar contra la dignidad humana y saquear los recursos nacionales y vitales de los pueblos”, ha advertido.
El presidente ha concluido, expresando su esperanza de que todos los países islámicos, inspirados por el mensaje de unidad del mes de Ramadán y mediante esfuerzos conjuntos, “trabaje para fortalecer la cooperación, promover la cohesión y hacer frente a la discordia y la fragmentación dentro de la comunidad islámica”.
El bendito mes de Ramadán —el noveno mes del calendario islámico de hégira lunar— ha comenzado este miércoles en Arabia Saudí y muchos otros países musulmanes. Mientras que, en Irán, el primer día del mes de ayuno será mañana el jueves.
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