• El fiscal general de Irán, Mohamad Movahedi Azad.
Publicada: jueves, 12 de febrero de 2026 11:08

El fiscal general de Irán ha rechazado acusaciones de violación de derechos de los arrestados, calificándolas de una guerra psicológica del enemigo.

En una llamada telefónica con Seyed Amir Joshk Daman, fiscal del distrito de Azadshahr, el fiscal general de Irán, Mohamad Movahedi Azad, ha revisado este jueves el estado de los casos relacionados con los recientes actos terroristas en el país.

Enfatizando la necesidad de emitir acusaciones sólidas, enviar los expedientes completos al tribunal y respetar plenamente los derechos legales de los acusados, Movahedi Azad ha añadido que “el Código de Procedimiento Penal de la República Islámica de Irán es una de las leyes progresistas en la garantía de los derechos de los acusados, y el incumplimiento de estos derechos tiene consecuencias legales”.

El funcionario también ha rechazado las acusaciones de los medios hostiles sobre la violación de estos derechos en un sistema legal basado completamente en la ley, calificándolas de “la continuación de la guerra psicológica del enemigo”.

Asimismo, al felicitar por el 47.º aniversario de la Revolución Islámica, el fiscal general ha enfatizado la necesidad de tratar con firmeza y conforme a la ley los casos de los detenidos durante los actos terroristas.

En este sentido, ha asegurado que las personas cuya involucración en delitos esté comprobada deben ser procesadas sin concesiones, garantizando un proceso judicial rápido y definitivo.

Ha señalado que “el enemigo, mediante la fabricación de muertes y estadísticas exageradas, buscaba influir en la opinión pública tanto dentro del país como a nivel internacional, y crear desconfianza en la sociedad hacia el sistema y las autoridades".

Por otro lado, ha destacado que la designación del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) como organización terrorista y las sanciones impuestas a varias entidades y personas fueron parte de los planes de los enemigos.

 

El alto funcionario iraní ha afirmado que, tras el fracaso de sus objetivos, el enemigo está ahora tratando de generar preocupación entre las familias de los detenidos, pero aseguró que el trato a los detenidos se realiza estrictamente dentro del marco legal.

Ha destacado que la supervisión de las cárceles se ha intensificado y que los fiscales y autoridades judiciales siguen de cerca la situación de los detenidos para garantizar el respeto de sus derechos legales. 

El fiscal ha asegurado que todas las detenciones se realizan conforme a la ley, basadas en pruebas claras y la información de los cargos. Además, ha informado que las reuniones presenciales entre las familias de los detenidos y las autoridades judiciales continúan, lo que ha fomentado la cooperación y el apoyo de los familiares.

Estas declaraciones se producen después de que un medio hebreo publicara, bajo el titular “ejecución secreta de miles de personas en Irán”, que Teherán habría engañado a Estados Unidos sobre la supuesta ejecución de manifestantes.

Sin embargo, según ha aclarado el canciller iraní, Abás Araqchi, los casos relacionados con los disturbios de enero, en los que están involucradas agencias de inteligencia de Israel y EE.UU., aún están siendo procesados ​​por las autoridades judiciales y los veredictos no han llegado a la fase final.

“Los hechos son los siguientes: no se han llevado a cabo ejecuciones, aún no se ha completado ningún proceso judicial y más de dos mil presos han sido indultados”, ha enfatizado el canciller iraní.

A finales de diciembre de 2025 empezaron las protestas en Irán y el gobierno fue firme en la defensa del derecho a la protesta pacífica y el diálogo para abordar los desafíos, pero pronto, las manifestaciones fueron aprovechadas por fuerzas externas.

En los recientes actos terroristas registrados en Irán, alborotadores y terroristas fuertemente armados cometieron graves actos vandálicos en Teherán y otras ciudades, atacando al personal de seguridad y prendiendo fuego a propiedades públicas y privadas, incluidas tiendas, autobuses y mezquitas.

Las autoridades iraníes han señalado la implicación directa de Estados Unidos y del régimen israelí en los recientes actos del terrorismo en el país, indicando que los alborotadores armados fueron entrenados por agencias de inteligencia estadounidenses e israelíes.

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