• El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi.
Publicada: jueves, 12 de febrero de 2026 7:40

El canciller de Irán, Seyed Abás Araqchi, destacando la masiva marcha del 11-F, ha afirmado que los derechos del país no son negociables.

“Como millones de iraníes dejaron claro una vez más: nuestros derechos y nuestra dignidad no se negocian”, ha asegurado Araqchi en un mensaje publicado este jueves en la red e social X.

Araqchi, de este modo, ha elogiado la marcha multitudinaria de los iraníes el miércoles para celebrar el 47.º aniversario de la Revolución Islámica, lo que los investigadores llaman ‘la última gran revolución del siglo XX’, ha señalado.

El máximo diplomático iraní ha destacado que han ocurrido numerosos hechos en las décadas posteriores a la Revolución Islámica, y particularmente en los últimos 12 meses.

Solo en el último año, nuestro pueblo ha sido objeto de un ataque sin precedentes por parte de dos regímenes con armas nucleares, seguido de una masiva operación terrorista; sin embargo, la República Islámica de Irán ha permanecido siempre firme. “Esta resiliencia se basa en nuestra confianza en nuestro propio pueblo, no en regímenes extranjeros”, ha subrayado.

En este sentido, ha manifestado su esperanza de que el próximo año sea un año de paz y tranquilidad, “donde el diálogo prevalezca sobre la guerra”.

Además, respecto al programa nuclear iraní y las negociaciones con EE.UU., ha destacado que la prioridad es la diplomacia y que un acuerdo sobre su carácter pacífico es alcanzable, pero solo si es justo y equilibrado. “Con este fin, Irán no dudará en defender su soberanía, cueste lo que cueste”, ha concluido Araqchi.

La mañana del miércoles, las principales calles de las ciudades iraníes se llenaron de personas que celebraron el 47.º aniversario de la victoria de la Revolución Islámica de 1979, que puso fin al régimen dictatorial de Pahlavi, respaldado por Estados Unidos.

Durante la jornada, el pueblo de Irán aprovechó la ocasión para reafirmar su compromiso con los principios fundamentales de la Revolución: independencia, libertad, justicia, dignidad humana, lucha contra la arrogancia hegemónica y promoción de los valores islámicos auténticos.

Las autoridades iraníes subrayaron que la masiva participación popular demuestra que Irán toma sus decisiones estratégicas basándose en la voluntad nacional y el deseo del pueblo, sin estar sujeto a presiones ni exigencias extranjeras.

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