“Los recientes insulto y afrenta del presidente de Estados Unidos de América hacia el liderazgo de la República Islámica de Irán es un acto objetable y provocador, contrario a los principios establecidos de ética, derecho internacional, respeto por las religiones y dignidad humana; conducta que ha herido no solo los sentimientos de millones de musulmanes en Irán y en todo el mundo islámico, sino también la conciencia de las personas amantes de la libertad en todo el mundo”, destaca en un comunicado.
Tras poner de relieve la unidad islámica, los legisladores suníes han rechazado cualquier intento de socavar la cohesión nacional.
Tras condenar enérgicamente el insulto, han reiterado que “los ataques a figuras religiosas y líderes espirituales constituyen una línea roja compartida por todos los musulmanes y socavan los principios del diálogo civilizacional y la coexistencia pacífica entre las naciones”.
En otra parte del comunicado se afirma que “el ayatolá Jamenei no solo es el Líder de Irán, sino también un símbolo de resistencia, la búsqueda de la independencia, la defensa de los oprimidos y una voz clara y poderosa en busca de justicia frente al sistema global de dominación; cualquier ataque verbal o político a esta dignidad es, en realidad, un ataque a las creencias religiosas y la identidad cultural de la gran nación iraní”.
Al enfatizar la necesidad de unidad, cohesión dentro de la comunidad islámica y apoyo firme al liderazgo del país, los legisladores suníes han advertido que cualquier esfuerzo por incitar a divisiones sectarias o étnicas o socavar la unidad nacional finalmente, fracasaría.
“Al advertir a los políticos estadounidenses sobre las consecuencias de ese comportamiento irresponsable en la exacerbación de las tensiones internacionales, hacemos un llamamiento a todas las instituciones internacionales, parlamentos, académicos, intelectuales y líderes religiosos a no permanecer en silencio ante tales insultos y a salvaguardar la santidad de las religiones y los líderes religiosos”, han confirmado.
Al expresar su firme y explícito apoyo al Líder de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, los legisladores han instado a la comunidad islámica de Irán y de cada secta y etnia a permanecer unida y resuelta en la defensa de su dignidad, independencia y honor religioso.
El comunicado fue divulgado en respuesta a las reiteradas amenazas de Trump de atacar a Irán y de cambiar su liderazgo tras los disturbios vinculados al exterior que se registraron en distintas regiones del país.
Estados Unidos, secundando a su aliado Israel, atacó el territorio iraní el pasado junio. Irán respondió con cientos de misiles balísticos y drones contra objetivos estratégicos israelíes, así como la base aérea de Al-Udeid en Catar, la mayor base militar estadounidense en Asia Occidental. El 24 de junio, Irán, mediante sus exitosas operaciones, logró detener el asalto ilegal, imponiendo un alto el fuego a los agresores.
Ante las nuevas amenazas de EE.UU., Teherán, por su parte, ha sido clara en su respuesta. La República Islámica advirtió que cualquier acción militar en su contra “se considerará el inicio de una guerra” y afirmó que sus Fuerzas Armadas “están preparadas, con el dedo en el gatillo, para responder de forma inmediata y contundente a cualquier agresión”.
ght/ctl/tmv
