• Una migrante rescatada con sus hijos llega a la costa británica de Kent tras cruzar el canal de la Mancha, 24 de noviembre de 2021. (Foto: AFP)
Publicada: viernes, 15 de abril de 2022 22:12

Irán objeta el plan británico de traslado forzoso de solicitantes de asilo a Ruanda y le señala por intentar esquivar sus responsabilidades internacionales.

“El plan británico de delegar la responsabilidad de los solicitantes de asilo a un tercer país, enfrentará a los refugiados a violaciones de los derechos establecidos en las convenciones sobre los refugiados y los tratados de derechos humanos, e ignora por completo las consideraciones humanas y morales”, ha denunciado este viernes el portavoz de la Cancillería iraní, Said Jatibzade.

El portavoz iraní ha recalcado que la mercantilización, el uso de la violencia y el trato degradante hacia los solicitantes de asilo es rechazado, ya que va en contra de la dignidad humana.

Refiriéndose al alojamiento que brinda Irán a millones de desplazados, ha indicado que “el plan del Gobierno británico para expulsar a los refugiados se produce, mientras que ese país y otros del Occidente siempre ignoran los esfuerzos de la República Islámica de Irán en gestionar y atender a millones de migrantes y refugiados”. 

 

Jatibzade ha dejado claro que, pese a recibir ayuda exterior mínima, “lrán ha acogido a millones de refugiados, especialmente del país vecino, Afganistán, por las consideraciones humanas y humanitarias, y ha sido repetidamente elogiado y reconocido por organizaciones internacionales relacionadas con asuntos de refugiados”.

El primer ministro británico, Boris Johnson, anunció el jueves que su país trasladará a Ruanda, un país en el este del continente africano, a solicitantes de asilo que crucen el canal de la Mancha como parte de un nuevo plan para combatir la migración irregular.

La polémica medida ha recibido críticas de los partidos de la oposición que la tachan de “impracticable, poco ética, e ineficaz”. Además, la rechazan los organismos humanitarios como Amnistía Internacional (AI) y las Naciones Unidas, que calificaron el plan de “escandaloso”  y “poco compasivo”.

“Las personas que huyen de la guerra, el conflicto y la persecución merecen compasión y empatía. No deberían ser intercambiadas como si fueran mercancías y trasladadas al extranjero para ser procesadas”, aseveró Gillian Triggs, alta comisionada adjunta para la Protección de la agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Triggs subrayó también que “estos acuerdos no hacen más que desplazar las responsabilidades en materia de asilo, eludir las obligaciones internacionales y son contrarios a la letra y el espíritu de la Convención sobre el Estatuto de Refugiados”.

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