• El canciller iraní, Mohamad Yavad Zarif (izda.), saluda a su homólogo chino, Wang Yi, en una reunión en Pekín, 13 de mayo de 2018. (Foto: Reuters)
Publicada: lunes, 13 de julio de 2020 18:18
Actualizada: martes, 14 de julio de 2020 1:32

Un medio israelí describe el borrador del acuerdo de cooperación estratégico entre Irán y China como muy “mala noticia para Israel”.

“La [campaña de] máxima presión de EE.UU. contra Irán ha tenido un efecto significativo en su economía, empero, el flujo de la inversión china será un movimiento importante para compensar eso [medidas punitivas de Washington]”, recoge el diario israelí The Jerusalem Post (JP) en un artículo publicado el domingo.

El medio ha precisado que mientras Irán y China están trabajando para concretar los términos del borrador del acuerdo de cooperación estratégico de 25 años, cuyo texto abarca diversos campos como la economía y la seguridad, entre otros, “Israel tiene muchas razones para preocuparse, e incluso mantenerse vigilante”.

China e Irán han redactado el borrador de la hoja de ruta de cooperación estratégica de 25 años entre ambas naciones, que establece una colaboración bilateral de carácter integral en muchos sectores.

De concretarse, el pacto implicará que China invierta alrededor de 400 mil millones de dólares en los sectores de energía e infraestructura de Irán durante un período de 25 años. A cambio, Teherán garantizará un suministro estable de productos energéticos claves para el conglomerado de la potente industria china.

De acuerdo al reporte, “para Israel, los peligros de este acuerdo son obvios”, pues, según el rotativo, citando a Caris Witt, directora gerente del grupo de expertos SIGNAL, un laboratorio de ideas enfocado en analizar las relaciones chino-israelíes, “cada dólar que ingresa al sistema [económico] iraní es dinero que se puede gastar contra Israel”.

El desafío será más visible cuando se considere fortalecer el sector militar de Irán a través de la cooperación con China, apostilla el informe, porque los recursos financieros destinados a las Fuerzas Armadas de la República Islámica podrían usarse contra el régimen de Israel.

Otro punto del borrador de entendimiento en el que se centra el rotativo israelí es la supuesta venta de armas chinas a Irán. “Un informe del Pentágono señala que China está preparando la venta de helicópteros de ataque, aviones de combate y tanques a Irán después de que el embargo de armas a Irán expire en octubre”, ha señalado The Jerusalem Post para luego anotar que “si bien puede ser difícil de creer para israelíes y sus aliados, el Gobierno chino realmente no cree que Irán sea una amenaza para Israel”.

 

Es irónico el enfoque dado por el medio israelí, pues resulta que el gigante asiático es el mayor socio comercial de Irán, sin dejar de lado la dilatada historia de cooperación bilateral a lo largo del tiempo, así como sus intercambios en el sector de hidrocarburos y es, sobre todo uno de los miembros signatarios del acuerdo nuclear firmado en 2015 por Teherán y el Grupo 5+1 (entonces formado por EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania), del que Washington se retiró tres años después de forma totalmente unilateral.

En virtud del pacto, de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés), Irán se comprometía a rebajar el desarrollo de su programa nuclear, a cambio de la cancelación total de las sanciones internacionales impuestas en su contra.

Sin embargo, Estados Unidos se retiró unilateralmente del acuerdo nuclear en mayo de 2018 y reimpuso sanciones asfixiantes y draconianas sobre Irán, incluso invitó al resto de signatarios a secundarlo, en vano, con el objetivo de obligar a Teherán a renegociar el documento y ahora Washington viendo que su estrategia de “máxima presión” está en vía de fracaso trata de recurrir a la activación del mecanismo de resolución de disputas en el PIAC, un derecho reservado solo para los restantes firmantes del pacto, con la mirada puesta en poder prolongar el embargo de armas a Irán, aupado por el régimen israelí, a través de una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU), una medida condenada no solo por la República Islámica de Irán, sino también por China y Rusia.

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