• Militares de EE.UU. en la base militar Ain Al-Asad, destruida por un ataque iraní, provincia de Al-Anbar, oeste de Irak, 13 de enero de 2020. (Foto: AFP)
Publicada: domingo, 26 de enero de 2020 18:16
Actualizada: lunes, 27 de enero de 2020 2:13

Ataques de represalia iraníes contra bases de EE.UU. probaron que los aliados regionales de Washington son “principales víctimas” de cualquiera guerra con Irán.

EE.UU. asesinó la madrugada del 3 de enero, en Irak, al que fuera comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el teniente general Qasem Soleimani. En represalia por lo ocurrido, el CGRI lanzó, cinco días después, varios misiles contra dos bases estadounidenses en el país árabe, entre ellas, la estratégica instalación militar Ain Al-Asad.

Un informe de la revista The National Interest destaca que, tras el “primer ataque oficial” a las bases estadounidenses después de la Segunda Guerra Mundial, “a Washington ya no le quedan dudas” de las capacidades de Irán para lanzar ataques a fin de contrarrestar futuras ofensivas.

“Ahora, los aliados de EE.UU. entenderán mejor que ellos serán las principales víctimas en caso de que estalle una guerra entre Irán y EE.UU.”, se lee en el reporte publicado el sábado.

El medio estadounidense señaló en su edición del miércoles que Trump debe recordar que una guerra con Irán no sería nada “fácil” debido a que el país persa ya le ha tomado la delantera en cualquier contienda. Además, sabe cómo hacerle frente al Ejército estadounidense.

 

EE.UU. y sus aliados, de acuerdo con el informe, se esforzaron mucho para tergiversar la realidad y demostrar que el general Soleimani y sus compañeros iraquíes, que cayeron mártires, eran “terroristas”; sin embargo, los multitudinarios funerales que fueron celebrados en su honor probaron, una vez más, que la Administración norteamericana, presidida por Donald Trump, sigue tomando decisiones y elaborando políticas basándose en “ilusiones”, que acaban volviéndose en su contra en muchas ocasiones.

En este caso, reseña el texto, el asesinato del célebre estratega iraní también podría facilitar la expulsión de EE.UU. de la región, empezando por Irak.

Al respecto, la publicación hace alusión a las marchas protagonizadas por decenas de miles de iraquíes el viernes, que exigían el fin de la presencia de las fuerzas estadounidenses en su país, tal y como habían pedido el Parlamento iraquí y muchos partidos políticos de la nación árabe.

EE.UU., conforme a la cadena norteamericana de televisión CNN, se enfrenta a la posibilidad de ser expulsado de Irak, aunque Trump se niegue a abandonar fácilmente un país tan rico en recursos naturales y geográficamente importante. No obstante, rendirse ante las presiones y evacuar Irak “constituiría una gran victoria para Irán”, reseñó el medio.

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