• El petrolero Happiness 1, propiedad de la Compañía Nacional de Petróleo de Irán (NIOC, por sus siglas en ingles).
Publicada: domingo, 21 de julio de 2019 1:58
Actualizada: domingo, 21 de julio de 2019 8:21

Arabia Saudí liberó ayer sábado un buque cisterna iraní y toda su tripulación, tras impedirle desde hace más de dos meses y medio regresar a las costas persas.

El petrolero Happiness I, propiedad de la Compañía Nacional de Petróleo de Irán (NIOC, por sus siglas en inglés), experimentó a principio del pasado mes de mayo problemas técnicos en el mar Rojo y fue trasladado al puerto saudí de Yeda (oeste) para someterse a trabajos de reparación.

Los funcionarios saudíes, sin embargo, impidieron que el petrolero saliera del puerto de Yeda, a pesar de que Irán había pagado todos los gastos de mantenimiento y reparación de la embarcación.

Los medios de comunicaciones iraníes informaron que el Happiness I con sus 26 tripulantes a bordo, junto con otros dos barcos persas enviados a Yeda para escoltar al petrolero, está navegando de vuelta hacia las aguas persas.

Según publicó a principios de este mes de julio la agencia iraní de noticias Mehr, las autoridades saudíes habían pedido al país persa 200 000 dólares por cada día de mantenimiento del citado petrolero.

 

De acuerdo con las autoridades iraníes, el 30 de abril, el Happiness I sufrió la filtración de agua en la sala de máquinas cuando estaba en camino hacia el canal de Suez.

La retención del petrolero iraní por parte de Arabia Saudí, sin embargo, se produjo en momentos en que el Gobierno de Estados Unidos inició la eliminación de las exenciones a las sanciones por la compra de crudo iraní, en un intento para reducir a cero las exportaciones petroleras del país persa.

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En una medida similar, la Marina Real británica capturó el 4 de julio al superpetrolero Grace 1, cargado con crudo iraní, en las aguas españolas del estrecho de Gibraltar, bajo el alegato de que la embarcación se dirigía a Siria y, por ende, violaba las sanciones de la Unión Europea (UE) contra el país árabe; el acto fue denunciado por las autoridades persas.

Irán desmiente la versión británica y asegura que la embarcación en cuestión no se dirigía hacia Siria. Las autoridades persas dicen que la incautación se produjo a petición de Estados Unidos, que busca “reducir a cero” las exportaciones petroleras iraníes como parte de sus sanciones extraterritoriales contra Teherán.

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