• Una mujer palestina llora sobre los escombros de su vivienda, demolida por fuerzas israelíes, en Beit Awa, en Cisjordania ocupada, 11 de febrero de 2026.
Publicada: viernes, 13 de febrero de 2026 0:15

Irán ha condenado la expansión de asentamientos ilegales israelíes en Cisjordania, calificándola de “colonial” y una amenaza a los derechos del pueblo palestino.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baqai, denunció el jueves la continua violencia contra los palestinos en Gaza y Cisjordania, que incluye detenciones ilegales y torturas a prisioneros, calificando estas acciones de “criminales” y de un intento de “genocidio y erradicación colonial de Palestina”.

Baqai enfatizó la responsabilidad compartida de todos los gobiernos para impedir la continuidad de este genocidio y la confiscación de tierras palestinas, criticando la “impunidad” del régimen israelí y el respaldo integral de Estados Unidos y de ciertos países europeos, en particular Alemania y Reino Unido.

Asimismo, cuestionó la inacción de Naciones Unidas y de otros organismos internacionales frente a las políticas expansionistas y coloniales de Israel.

El portavoz reafirmó la posición de Irán en apoyo a la restauración de los derechos legítimos del pueblo palestino, incluyendo su derecho a la autodeterminación, la liberación de la ocupación y la creación de un Estado palestino independiente con la sagrada Al-Quds como capital.

Recientemente, el régimen israelí aprobó medidas que, según los palestinos, constituyen una violación flagrante de los Acuerdos de Oslo y equivalen a una anexión de facto de territorios palestinos.

Firmados en 1993 entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), los Acuerdos de Oslo tenían como objetivo establecer las bases para resolver el conflicto palestino-israelí y crear un autogobierno interino palestino en Cisjordania y Gaza. Sin embargo, su implementación quedó incompleta y, según los palestinos, Israel ha utilizado el proceso para expandir los asentamientos ilegales y consolidar la ocupación, vaciando de contenido el acuerdo.

 

Estas políticas, anunciadas por los ministros extremistas del régimen sionista Bezalel Smotrich e Israel Katz, facilitan la expansión de asentamientos, la confiscación de tierras y la restricción de los derechos civiles palestinos, así como el control militar y administrativo de áreas previamente bajo autoridad parcial palestina.

Entre las medidas, las fuerzas israelíes pueden intervenir en construcciones palestinas no autorizadas, invocando la protección de sitios históricos o arqueológicos, lo que facilita confiscaciones y demoliciones. Además, se eliminan restricciones sobre los registros de tierras, lo que permite a los colonos identificar propietarios palestinos y adquirir terrenos directamente, acelerando así la apropiación de tierras.

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