• Jan Eliasson, vicesecretario general de la ONU, en el Consejo de Seguridad.
Publicada: jueves, 22 de octubre de 2015 23:29

La ONU denuncia que la violencia en territorios ocupados no hubiera surgido si los palestinos tuvieron un estado independiente y no estuvieran viviendo bajo la ocupación israelí.

Esta crisis no habría estallado si el pueblo palestino tuviera la perspectiva y esperanza de un Estado viable; si tuviera una economía con empleo y oportunidades; si tuviera más control de la seguridad y de los procesos legales y administrativos que definen su existencia diaria”, ha declarado este jueves Jan Eliasson, el vicesecretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Esta crisis no habría estallado si el pueblo palestino tuviera la perspectiva y esperanza de un Estado viable; si tuviera una economía con empleo y oportunidades; si tuviera más control de la seguridad y de los procesos legales y administrativos que definen su existencia diaria”, ha declarado Jan Eliasson, vicesecretario general de la ONU.

Eliasson ha asegurado que el deterioro de la situación en las tierras palestinas en materia de seguridad se debe también a la asfixiante ocupación del régimen israelí, que dura ya más de 50 años, así como a la creciente construcción de asentamientos ilegales en tierras palestinas

Por otra parte, el diplomático ha instado a Israel a evitar el empleo de fuerza excesiva y desproporcionada por parte de sus cuerpos de seguridad, y a poner fin a la práctica de demoliciones punitivas de viviendas palestinas.

Asimismo, Eliasson ha denunciado las profanaciones cometidas por los colonos y soldados israelíes en la Mezquita Al-Aqsa y ha pedido a Israel que se atenga a sus propias declaraciones, según las cuales no busca cambiar el statu quo de Al-Aqsa.

El funcionario de la ONU ha urgido también a los dirigentes israelíes a detener a los colonos autores del mortal atentado en que ardieron vivos los miembros de la familia Daubasha en la ciudad de Nablus. Según Eliasson, este tipo de ataques racistas no puede sino agravar aun más situación.

Un hombre muestra la imagen del niño palestino identificado como Ali Saad Daubasha, muerto carbonizado el 30 de julio, cuando varios colonos israelíes incendiaron su vivienda en el norte de Cisjordania.

 

En el ataque murió quemado vivo un bebé de 18 meses llamado Ali Saad Daubasha. Días después, el padre del niño, Saad, murió en el hospital de Soroka, y el 6 de septiembre murió también la madre del niño palestino a causa de las quemaduras.

Eliasson ha sostenido que en este momento la prioridad debe ser poner fin a la violencia y redoblar los esfuerzos por fomentar la esperanza de paz en ambas partes, así como avanzar hacia negociaciones en el marco de la “solución de dos Estados”.

Las tensiones entre palestinos e israelíes, en las que han muerto al menos 53 palestinos, se han intensificado recientemente tras una nueva serie de profanaciones de la Mezquita Al-Aqsa, en Al-Quds (Jerusalén).

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) aprobó el miércoles una resolución en la que condena las provocaciones del régimen israelí en la Explanada de las Mezquitas.

mkh/mla/mrk