• Colonos israelíes están protegidos por los soldados al ingresar al recinto de la mezquita Al-Aqsa en la ciudad ocupada palestina de Al-Quds (Jerusalén).
Publicada: lunes, 19 de noviembre de 2018 14:43
Actualizada: lunes, 19 de noviembre de 2018 16:19

Un funcionario palestino denuncia intentos de Israel por fomentar una guerra religiosa tras una nueva profanación oficial de la Mezquita Al-Aqsa.

El ministro de agricultura y desarrollo urbano de Israel, Uri Ariel, irrumpió ayer domingo en el recinto de la Mezquita Al-Aqsa de la ciudad de Al-Quds (Jerusalén) junto a un grupo de colonos extremistas, custodiados por militares del régimen de ocupación, han publicado medios palestinos.

“La agresión cometida al violentar la Mezquita Al-Aqsa es un crimen diabólico perpetrado e impulsado por una ideología de terrorismo extremista”, ha dicho este lunes el portavoz de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yusuf al-Muhamad.

Además de condenar la provocación, el funcionario ha resaltado que la misma se llevó a cabo por orden directa de las autoridades israelíes, con el objetivo a “violentar la Mezquita Al-Aqsa de manera cotidiana”.

Cualquiera que participe en profanaciones de mezquitas o iglesias en Al-Quds o en la ocupada Cisjordania, ha recalcado Al-Muhamad en su condena, “representa esa misma ideología sangrienta”.

La agresión cometida al violentar la Mezquita Al-Aqsa es un crimen diabólico perpetrado e impulsado por una ideología de terrorismo extremista”, ha denunciado el portavoz de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yusuf al-Muhamad.

 

La Mezquita Al-Aqsa es un lugar de suma importancia para los musulmanes. Israel, que se considera a sí mismo propietario de los territorios palestinos, sueña desde el inicio de su ocupación con destruir el oratorio islámico, a fin de transformarlo en un templo judío.

En julio se inició un aumento de las profanaciones del lugar sagrado, tras aprobar el parlamento israelí una “ley del estado-nación” que considera “estado judío” los territorios palestinos ocupados, declara la ciudad ocupada palestina de Al-Quds como capital israelí y respalda la construcción y ampliación de los asentamientos ilegales habitados por judíos, entre otros puntos.

Varios grupos palestinos, entre ellos el Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS), habían denunciado ya antes la profanación por grupos sionistas de la Mezquita Al-Aqsa como “parte de una guerra religiosa sistemática contra el pueblo palestino y sus lugares sagrados, lanzada por la ocupación israelí y respaldada por la Administración estadounidense”.

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