• Una cartelera electoral que muestra al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, en Haifa, 4 de abril de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: viernes, 5 de abril de 2019 17:01
Actualizada: viernes, 5 de abril de 2019 17:56

Activistas palestinos boicotean las legislativas de Israel en protesta por la “ley del estado-nación judío”, que declara los territorios ocupados estado judío.

Jóvenes palestinos residentes en los territorios ocupados por Israel desde 1948 están llamando a boicotear las elecciones, que se celebrarán este martes, como gesto de repulsa a la polémica ley del estado-nación judío aprobada en el parlamento israelí el 19 de julio del año pasado, han informado este viernes medios locales.

En la ciudad de Haifa, que conserva una importante población autóctona, los activistas reparten folletos de la campaña popular de boicot a las elecciones del parlamento sionista por “intentar borrar la identidad” de los palestinos.

“Este es un intento de boicotear al cuerpo que intenta activamente borrar nuestra identidad palestina”, explica Joul Elias, un estudiante de la ciudad, mientras distribuye volantes en Wadi Nisnas, un barrio de mayoría árabe de la localidad.

Este es un intento de boicotear al cuerpo que intenta activamente borrar nuestra identidad palestina”, ha declarado Joul Elias, un estudiante de la ciudad de Haifa, en los territorios palestinos ocupados por Israel desde 1948.

 

A su vez, Muhannad Abu Ghosh, otro activista local, dice que “la ley del estado-nación ha sido una llamada de atención para muchas personas. Es hora de que comprendan de una vez que este país nunca será para todos sus ciudadanos”.

Con 62 votos a favor, 55 en contra y dos abstenciones, el parlamento de Israel, adoptó en julio de 2018, tras meses de discusiones, el polémico proyecto de ley, promovido por el primer ministro Benjamín Netanyahu.

La norma estipula que solo los judíos tienen “derecho exclusivo a la autodeterminación nacional” en los territorios ocupados por Israel y elimina el árabe de las instituciones y escuelas, reconociendo en su lugar el hebreo como idioma oficial.

La aprobación de la ley provocó rechazo internacional y tampoco fue bien acogida entre los propios israelíes. Grupos defensores de los derechos humanos y ciertos Gobiernos occidentales consideran que se trata de una ley “racista”.

Por su parte, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y las autoridades palestinas, además de criticar la ley, exigen el fin de la ocupación israelí y el establecimiento de un Estado independiente palestino.

ftn/mla/rba

Comentarios