• Policías frente al Centro Islámico de San Diego, EE.UU., tras un atentado terrorista, 18 de mayo de 2026.
Publicada: martes, 19 de mayo de 2026 3:31

Un ataque terrorista contra el Centro Islámico de San Diego deja un guardia de seguridad muerto en medio del aumento de la islamofobia en Estados Unidos.

Al menos un guardia de seguridad musulmán perdió la vida el lunes cuando dos hombres armados abrieron fuego en el Centro Islámico de San Diego (ICSD, por sus siglas en inglés), la mezquita más grande del condado de San Diego, que además alberga una escuela islámica que atiende a niños musulmanes desde preescolar hasta el duodécimo grado.

El asalto terrorista se produjo alrededor del mediodía, hora local, en el vecindario Clairemont, mientras los fieles y los estudiantes realizaban sus actividades diarias con tranquilidad en el complejo religioso ubicado en la avenida Eckstrom.

Según los últimos informes, los dos atacantes fueron neutralizados por las fuerzas del orden poco después de la 1 p.m., y ambos sospechosos fueron confirmados muertos en el lugar.

Las autoridades indicaron que no existen otras amenazas activas en este momento.

Taha Hassane, respetado director religioso del ICSD, se movilizó rápidamente para tranquilizar a la comunidad musulmana, confirmando en un mensaje grabado que todos los niños y el personal de la Bright Horizon Academy, ubicada en las instalaciones, se encontraban a salvo y contabilizados. “Estamos a salvo”, afirmó Hassane.

“Tenemos algunas bajas, aunque aún no confirmadas. No hay amenaza en este momento”, señaló.

Instó al público a mantenerse alejado del área mientras elogiaba la rápida evacuación de los estudiantes más jóvenes, quienes fueron vistos formando cadenas humanas mientras eran trasladados a un lugar seguro.

El guardia de seguridad asesinado, identificado como Ahmed Shabaik, defendía este espacio sagrado cuando los atacantes dispararon.

Se efectuaron múltiples disparos, y existen reportes no confirmados de heridas adicionales entre los presentes.

El Sharp Memorial Hospital activó sus protocolos de emergencia para recibir a las víctimas, subrayando la gravedad del ataque contra un lugar de culto y aprendizaje.

Funcionarios del Departamento de Policía de San Diego describieron la escena como “contenida”, con un despliegue significativo de recursos, incluidos equipos de la unidad de élite de Armas y Tácticas Especiales (SWAT, por sus siglas en inglés).

Imágenes aéreas mostraron una fuerte presencia policial frente a la mezquita.

Aunque no se ha revelado públicamente un motivo y las identidades de los dos atacantes permanecen desconocidas, el momento elegido para el ataque—el primer día del sagrado mes islámico de Dhul Hiyya, durante el cual está estrictamente prohibido luchar o cometer agresiones según el Islam—solo aumenta la indignación entre los musulmanes de todo el mundo.

Este cobarde ataque dirigido a una mezquita y a su escuela adjunta es un sombrío recordatorio del creciente oleaje de islamofobia que recorre los Estados Unidos.

Durante demasiado tiempo, las comunidades musulmanas en EE.UU. han enfrentado un odio creciente, alimentado por décadas de políticas exteriores agresivas, la demonización mediática y una cultura de sospecha que pinta al Islam y a sus seguidores como amenazas en lugar de reconocerlos como contribuyentes a la sociedad.

El alcalde de San Diego, Todd Gloria, reconoció la pronta respuesta de los primeros intervinientes, mientras que la oficina del gobernador de California, Gavin Newsom, indicó que estaba monitoreando la situación y coordinando esfuerzos con las autoridades locales.

La congresista Sara Jacobs expresó su consternación por los estudiantes, los fieles y la comunidad de Clairemont, señalando que todos deberían poder rezar y aprender en paz.

En un indicio revelador del clima de temor que afecta a las instituciones musulmanas en todo el país, el Departamento de Policía de Nueva York anunció que reforzaba de inmediato la seguridad en las mezquitas de la ciudad “por precaución”, aunque no se había identificado ninguna amenaza específica en Nueva York.

CAIR condena el ataque terrorista

El Consejo de Relaciones Estadounidense-Islámicas (CAIR, por sus siglas en inglés) condenó el incidente como “un acto de violencia espantoso”, enfatizando que nadie debería temer por su seguridad al asistir a la oración o enviar a sus hijos a una escuela islámica.

El pueblo del Centro Islámico de San Diego, al igual que los musulmanes en todo el mundo, permanece unido en la oración, la educación y la búsqueda de justicia, negándose a dejarse intimidar por las fuerzas de la ignorancia y la intolerancia.Top of Form

hnb