“En relación con la intensificación de las tensiones entre Irán y Estados Unidos, debe subrayarse que la responsabilidad de dicha escalada recae en Washington, ya que la generación de tensiones se ha convertido en parte estructural de su conducta”, ha enfatizado el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baqai, en su conferencia de prensa semanal de este domingo.
En este contexto, Baqai ha subrayado que Irán no ha desplegado fuerzas cerca de las fronteras de Estados Unidos ni interfiere en los asuntos internos de otros países, sino “Estados Unidos es el que continúa la política de interferir en los asuntos de Irán y los países de la región bajo diversos pretextos”.
Además, ha afirmado que siempre que Estados Unidos habla de diplomacia, lamentablemente, su intención tras ella es imponer y chantajear para obtener privilegios. “Frente a esta realidad, el objetivo de Irán es disuadir al agresor y evitar cualquier vulneración de su espacio soberano y de su seguridad nacional”, ha enfatizado.
“Somos fuertes y nuestra voluntad es tan alta que le romperemos las narices a cualquier agresor. No permitiremos ninguna agresión contra Irán, por pequeña que sea”, ha advertido.
Los enemigos buscan debilitar y desmantelar a Irán, lo que nunca sucederá
Ha subrayado que “Irán es como una espina clavada en el costado de Estados Unidos y el régimen sionista, quienes buscan sembrar el caos en la región y debilitar a Irán; lo han intentado repetidamente y han obtenido el mismo resultado. Ciertamente, Irán y su pueblo están demasiado arraigados como para ser sacudidos y debilitados por tales pesadillas”.
Baqai ha dejado claro que Estados Unidos e Israel están involucrados en la organización de los recientes disturbios en Irán. “Para nosotros está bastante claro que Estados Unidos y el régimen sionista jugaron un papel directo en los recientes acontecimientos dentro de Irán”, ha ratificado.
El portavoz iraní ha sostenido que Estados Unidos ha cometido “actos criminales contra numerosos iraníes”, poniendo como ejemplo la guerra de los 12 días lanzada por Israel contra Irán en junio, en la que Washington participó con el bombardeo de las tres instalaciones nucleares iraníes.
Sobre la impunidad del presidente estadounidense, Donald Trump, en sus acciones hostiles contra la nación iraní, el vocero de la Diplomacia persa ha indicado que “durante los últimos años, el Ministerio de Asuntos Exteriores (iraní), en coordinación con las instituciones competentes, ha documentado de manera sistemática las acciones de los Estados Unidos y, en determinados casos, ha iniciado acciones legales ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). En algunos de estos casos, las actuaciones de Estados Unidos han provocado el martirio de ciudadanos iraníes, siendo un ejemplo claro y evidente el derribo de un avión civil iraní por parte de las fuerzas navales estadounidenses”.
Entre otros casos, el vocero ha mencionado el asesinato del general Qasem Soleimani por orden de Trump, como un claro ejemplo de violación de las normas internacionales, así como los crímenes cometidos por Estados Unidos durante la guerra de 12 días, de junio pasado, contra la nación iraní.
“Es deber del conjunto del Estado de la República Islámica de Irán perseguir estos crímenes tanto en los tribunales nacionales como en los internacionales, lo cual forma parte de las responsabilidades del Ministerio de Asuntos Exteriores y se encuentra actualmente en curso. Paralelamente, una parte de esta labor debe ser llevada a cabo por el Poder Judicial”, ha declarado.
Países europeos ignoran deliberadamente la realidad actual en Irán
Baqai ha manifestado que las recientes declaraciones de algunos países europeos contra Irán “no son aceptables ni justificables”. Según ha indicado, estas posturas ignoran deliberadamente los hechos ocurridos en el país persa.
En respuesta a preguntas sobre las críticas particularmente duras de representantes de naciones como Reino Unido y Francia en el Consejo de Seguridad de la ONU (CSNU), Baqai ha destacado que “los europeos son plenamente conscientes de los acontecimientos ocurridos entre los días 18 y 20 de enero, cuando en las manifestaciones pacíficas en Irán se infiltraron elementos violentos y terroristas entrenados en el exterior”. A pesar de este conocimiento, ha explicado, los países europeos iniciaron campañas de presión mediática y diplomática en su contra, tanto en el Consejo de Seguridad como en sus propios medios de comunicación.
“Observamos un desconocimiento deliberado de los hechos y una alineación con corrientes cuyo único objetivo con respecto a Irán es generar inseguridad y violencia contra el pueblo iraní”, ha denunciado el vocero.
Asimismo, ha expuesto que la supuesta preocupación de Europa por los derechos humanos del pueblo iraní “es una mentira evidente”, explicando que, si realmente existiera tal preocupación, los países europeos habrían levantado las sanciones que saben afectan directamente a cada ciudadano iraní y privan a los pacientes de medicamentos y tratamientos esenciales.
Según Baqai, tales alegaciones “no pueden presentarse como sinceras ante ninguna persona informada y justa”. A su juicio, esta postura ha reducido la credibilidad de Europa como actor que podría desempeñar un papel constructivo en los asuntos internacionales.
Finalmente, Baqai ha sostenido que “Europa, al seguir ciegamente a Estados Unidos y al régimen israelí, se priva de ejercer un papel efectivo en la arena internacional”.
Estas declaraciones se producen tras los recientes disturbios terroristas en Irán, los cuales, según las autoridades iraníes, fueron planeados por agencias de inteligencia extranjeras.
Las protestas en Irán, que estallaron el 28 de diciembre, tuvieron su origen en presiones económicas impulsadas por la depreciación de la moneda y la alta inflación causada por las sanciones ilegales impuestas a Irán por Estados Unidos y varios países europeos.
Desde el inicio, la postura del gobierno fue firme en la defensa del derecho a la protesta pacífica y el diálogo para abordar los desafíos, pero pronto, las manifestaciones fueron aprovechadas por fuerzas externas, que vieron una oportunidad para impulsar su agenda de “cambio de régimen”.
El presidente estadounidense, Donald Trump, instó a los iraníes a “tomar el control” de las instituciones gubernamentales y afirmó que “la ayuda está en camino”, y luego amenazó con operaciones militares contra el país persa.
En respuesta, funcionarios iraníes advirtieron de que las bases estadounidenses en la región serían objetivo de ataques si Washington decidiera llevar a cabo alguna acción militar contra Irán.
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