• Ortega solicita parar violencia entre ”hermanos” nicaragüenses
Publicada: miércoles, 16 de mayo de 2018 21:25

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ha solicitado este miércoles el cese de los enfrentamientos entre los “hermanos” nicaragüenses —sucesos en los que han muerto 58 personas—, tras la apertura del diálogo de paz entre el Gobierno y diversos sectores de este país.

No debe seguir corriendo la sangre de hermanos en Nicaragua”, ha declarado el mandatario del país centroamericano en la mesa de diálogo nacional por la paz realizada en Managua (capital), con la participación de representantes del Gobierno de Nicaragua, empresarios, estudiantes y campesinos, así como de la Conferencia Episcopal.

En este contexto, Ortega, tras resaltar que la policía no tiene orden de disparar contra los manifestantes, ha insistido en que no hay que responder a la violencia “con más violencia” con el fin de apoyar al pueblo, para luego señalar que ninguna de las protestas ha sido reprimida por el Gobierno.  

“Situaciones como estas se resuelven en el marco de la ley y por eso hemos invitado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que investigue los hechos de violencia”, ha afirmado el dignatario nicaragüense con el propósito de dar una solución que ponga fin a la crisis que está viviendo su país.

No debe seguir corriendo la sangre de hermanos en Nicaragua”, ha declarado el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, en referencia a las protestas violentas.

 

Asimismo, en otra parte de sus declaraciones y en alusión a las últimas manifestaciones, Ortega ha denunciado la presencia de bandas paramilitares y ha agregado: “Tenemos pruebas de que la policía está en los cuarteles”.

A su vez, el arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, quien ha comenzado la sesión con la lectura de un comunicado para expresar el objetivo de la Conferencia Episcopal en su papel como mediadores y testigos en el diálogo nacional, ha declarado: “La Iglesia es puente, queremos ser puente entre hermanos de una misma nación”.

Las manifestaciones comenzaron el 18 de abril en protesta contra la polémica reforma del Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS), aprobada dos días antes con el objetivo de incrementar la contribución de empresas y trabajadores, así como reducir en un 5 % las pensiones.

fgh/anz/mnz/mkh

Comentarios