• Manifestantes reunidos en Managua, la capital de Nicaragua, 28 de abril de 2018.
Publicada: domingo, 29 de abril de 2018 6:46

Miles de ciudadanos de Nicaragua participaron el sábado en una marcha en Managua, la capital, convocada por la Iglesias católica, con el fin de denunciar las muertes acaecidas durante las violentas protestas contra la reforma al sistema de pensiones.

La marcha, organizada por la Conferencia Episcopal de Nicaragua bajo el lema 'Por la Paz y la Justicia', atrajo a estudiantes y campesinos, entre otros.

En este sentido, el cardenal nicaragüense Leopoldo Brenes anunció la disposición de la Iglesia católica para ejercer como intermediaria en las conversaciones. Por su parte, el mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega, ya había llamado a las partes a sentarse a la mesa de diálogo para disminuir las tensiones.

No obstante, Brenes advirtió que se retiraría de los diálogos, si el Gobierno de Ortega no se compromete a cumplir con las exigencias de la oposición y los que demandan sus derechos.

“Solo se le dará un mes al gobierno para dialogar. Una vez pasado los 30 días, se analizará si el gobierno tuvo la voluntad de cumplir con las exigencias de todo el pueblo. Y si se llega a la conclusión de que el presidente solo dio largas al asunto, daremos por concluido el diálogo e informaremos al pueblo”, dijo Brenes.

Solo se le dará un mes al gobierno (del mandatario Daniel Ortega) para dialogar. Una vez pasado los 30 días, se analizará si el gobierno tuvo la voluntad de cumplir con las exigencias de todo el pueblo. Y si se llega a la conclusión de que el presidente solo dio largas al asunto, daremos por concluido el diálogo e informaremos al pueblo”, dijo el cardenal nicaragüense Leopoldo Brenes.

 

Las violentas protestas que el Ejecutivo vincula a actores foráneos como Estados Unidos, comenzaron el 16 de abril para frenar una reforma al sistema de seguridad social que aumentaba la contribución de trabajadores, empresarios y jubilados nicaragüenses.

La reforma propuesta por Ortega reducía las pensiones en un 5 % y aumentaba las contribuciones de empresas y trabajadores para rescatar el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS). El Gobierno pretendía recaudar así 250 millones de dólares (203 millones de euros).

El pasado domingo, el Gobierno de Ortega revocó la reforma, aún así las movilizaciones continúan y, esta vez, tienen en la mira al mandatario y la vicepresidenta Rosario Murillo.

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