• Dos uniformados españoles instruyen a dos militares iraquíes en la base de Besmayah, situada a 10 km al sureste de la capital, Bagdad.
Publicada: domingo, 26 de enero de 2020 11:47
Actualizada: lunes, 27 de enero de 2020 5:12

El Gobierno iraquí ordenó suspender los entrenamientos militares ofrecidos por efectivos españoles en la base de Besmayah tras el asesinato del general Soleimani.

Los 550 militares españoles desplegados en la base iraquí de Besmayah, situada a 10 km al sureste de la capital Bagdad, dejaron de entrenar a los soldados iraquíes después del asesinato del comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el teniente general Qasem Soleimani, en Bagdad, ejecutado por orden directa del presidente de EE.UU. Donald Trump, según informó el sábado un medio local, citando a fuentes del Ministerio de Defensa del país ibérico.

La medida se produjo luego de que el premier iraquí, Adel Abdul Mahdi, dispusiera a las fuerzas del país abstenerse de ir a Besmayah​​​​​​ debido a la escalada de tensiones en el país, desencadenada a partir del 3 de enero, cuando EE.UU. asesinó al notable estratega persa, junto al subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Abu Mahdi al-Muhandis, y a otros militares, en un bombardeo cerca del Aeropuerto Internacional de Bagdad.

El CGRI respondió al asesinato de Soleimani lanzando la madrugada del 8 de enero misiles tierra-tierra de corto alcance contra dos bases estadounidenses: Ain Al-Asad, ubicada en la provincia occidental de Al-Anbar, y otra en la ciudad de Erbil (norte).

Las autoridades iraquíes han advertido que los entrenamientos ofrecidos por militares españoles se aplazan sin que hayan previsto un plazo determinado para la continuación de las actividades de entrenamiento.

 

Ante tal aplazamiento, las fuentes sostienen que el Ministerio de Defensa, presidido por Margarita Robles, esperará entre uno y dos meses para ver si hay cambios en la decisión de las autoridades iraquíes y, en caso contrario, Madrid procederá al retorno escalonado del contingente en Irak.

Tras el atentado terrorista cometido por las fuerzas estadounidenses, diez militares españoles que se encontraban en Bagdad como parte de una “operación” de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Irak salieron en dirección a Kuwait después de que el bloque militar, liderado por EE.UU., decidiera “reposicionar” temporalmente a parte de su personal en el país árabe a diferentes localizaciones dentro y fuera de las fronteras iraquíes por precaución y para salvaguardar sus vidas.

Además, de los 13 militares en Bagdad, los otros citados 550 efectivos de España, instalados en la base de Besmayah, también participan en la operación de la llamada coalición internacional contra el grupo terrorista EIIL (Dáesh, en árabe), instruyendo al Ejército de Irak.

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