• El presidente francés, Emmanuel Macron, recorre el puerto de Beirut, El Líbano, destruido por fuertes explosiones, 6 de agosto de 2020.
Publicada: sábado, 8 de agosto de 2020 18:19

El Partido Comunista Francés achaca al presidente galo, Emmanuel Macron, por su inoportuna e injerencista visita a El Líbano tras las explosiones del martes.

Macron viajó el jueves a El Líbano, solo dos días después de una fuerte explosión en el puerto de Beirut (capital libanesa), que, hasta el momento, ha dejado 157 muertos y unos 5000 heridos para solidarizarse con el Gobierno y el pueblo libaneses y prometer ayuda, empero, criticó a las autoridades locales y puso condicionamientos para la entrega de los suministros, conducta que generó rechazo en diversos sectores.

En un comunicado emitido el viernes, el Partido Comunista Francés (PCF) calificó de indecente el viaje del mandatario a El Líbano para darles a los altos cargos las directrices que deben adoptar y lecciones de moral, las cuales, según el aludido partido, el propio Macron contradice constantemente con sus posturas en el país galo.

“Detrás de la magnanimidad aparente de Macron, hay una voluntad de hacer perdurar, bajo nuevas condiciones, el orden imperante, en aras de perennizar la dominación y la injerencia occidentales”, indicó la facción política.

Luego de recordar que “El Líbano no es un protectorado francés”, el PCF aseveró que el país árabe sufre y necesita apoyo financiero para recuperarse, al igual que reformas fundamentales, pero estas solo competen a sus habitantes, por lo que corresponde a los libaneses regir su destino, apostilló la nota.

 

Para el PCF, más peligroso aún es que el presidente francés se hiciera eco de las exigencias del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el presidente de EE.UU, Donald Trump, quien acentúa las amenazas de guerra y la aplicación de la llamada Ley Cesar, que impide a empresarios libaneses participar en la reconstrucción de Siria.

Según muchos analistas, Macron todavía considera a El Líbano una colonia de su país y en su viaje a Beirut no descartó la posibilidad de imponer sanciones contra algunos funcionarios libaneses, en el caso de que no implementen las reformas relativas a la lucha contra la corrupción.

En este sentido, el presidente libanés, Michel Aoun, advirtió el viernes que ninguna potencia colonial podría regresar a El Líbano y que los autores de la sangrienta explosión de Beirut no estarían a salvo.

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