• enador demócrata del estado de Arizona (EE.UU.) Mark Kelly.
Publicada: lunes, 11 de mayo de 2026 10:14

Un senador alertó que EE.UU. ha reducido sus reservas de municiones de forma tan drástica en la guerra con Irán que podría quedar vulnerable a otros conflictos.

El senador demócrata Mark Kelly advirtió el domingo en una entrevista con la cadena estadounidense CBS que el reciente conflicto vinculado a Irán habría provocado una reducción “alarmante” de los arsenales militares de Estados Unidos, con implicaciones directas sobre la preparación estratégica del país.

Durante su participación en el programa Face the Nation, Kelly aseguró que las informaciones recibidas en los informes del Departamento de Guerra de EE.UU. (el Pentágono) revelan un nivel de consumo de municiones superior al previsto en varios sistemas críticos, incluyendo misiles de crucero Tomahawk, misiles ATACMS, interceptores SM-3, así como sistemas de defensa antimisiles THAAD y Patriot. “Creo que es justo decir que es impactante lo profundamente que hemos tenido que recurrir a estos arsenales”, señaló.

Kelly advirtió que esta situación pone en peligro la capacidad de respuesta de Estados Unidos ante posibles escenarios de conflicto prolongado, especialmente en el Indo-Pacífico. En particular, mencionó el caso de Taiwán como un punto crítico de planificación estratégica. “Este presidente ha involucrado al país en esto sin un objetivo estratégico, sin un plan y sin un cronograma, y como resultado hemos gastado una gran cantidad de municiones. El pueblo estadounidense está menos seguro, ya sea en un conflicto en el Pacífico occidental con China o en cualquier otra parte del mundo”, criticó.

Según reportes citados por CBS, el costo del conflicto se estima en al menos 50 000 millones de dólares, mientras que la reposición de ciertos sistemas de armamento podría tardar varios años, generando una posible brecha de capacidad militar en caso de una guerra prolongada.

Kelly también subrayó que la duración de cualquier eventual enfrentamiento con China sería determinante para la capacidad de Estados Unidos de sostener operaciones militares a gran escala. “Si se prolonga durante meses o años, por supuesto estaremos en una posición peor que la que tendríamos si esta guerra en Irán no hubiera ocurrido”, afirmó.

¿Qué están obteniendo los estadounidenses de todo esto? Este presidente dijo que no iba a iniciar nuevas guerras, que iba a reducir los costos. Ha hecho exactamente lo contrario: guerra contra Irán, y los precios de todo siguen subiendo”, condenó.

 

En el plano político, el senador criticó la gestión estratégica de la crisis y cuestionó decisiones de la política exterior asociadas a la administración anterior, señalando en particular la retirada del acuerdo nuclear de 2015 suscrito con Irán, de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA o PAIC, por sus siglas en inglés), como un factor de escalada.

Asimismo, rechazó el enfoque presupuestario del Pentágono, calificando como “exagerada” la solicitud de gasto en defensa de 1,5 billones de dólares, y expresó dudas sobre proyectos como el denominado “Cúpula Dorada”, un sistema de defensa antimisiles. “La física de ese tipo de sistemas es realmente, realmente difícil. Estoy bastante seguro de que vamos a gastar mucho dinero y obtener un sistema que no funcione”, concluyó.

El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra a gran escala y no provocada contra Irán, en la que fueron asesinados el Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, altos mandos militares y cientos de civiles, con más de 3500 víctimas, según la medicina forense iraní.

Las fuerzas armadas iraníes respondieron con 100 oleadas de ataques de represalia bajo la operación Verdadera Promesa 4, lanzando cientos de misiles balísticos e hipersónicos, así como drones, contra bases militares estadounidenses en Asia Occidental y posiciones israelíes en los territorios ocupados.

También, Irán impuso restricciones en el estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Las medidas de control se endurecieron después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara a principios de abril un bloqueo que Teherán calificó de ilegal contra buques y puertos iraníes. Desde entonces, las fuerzas navales estadounidenses han llevado a cabo ataques reiterados contra buques mercantes civiles.

El 8 de abril se alcanzó un alto el fuego con la mediación de Pakistán, que abrió la puerta a negociaciones basadas en un paquete de diez puntos propuesto por Irán. Sin embargo, las conversaciones posteriores no prosperaron debido, según Teherán, a exigencias consideradas excesivas por parte de Washington.

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