• Soldados israelíes transportando el cuerpo de su compañero herido.
Publicada: lunes, 11 de mayo de 2026 7:56

Israel reconoció nueva baja en el frente norte tras ataque con drones de Hezbolá, en medio de advertencias internas sobre el posible colapso de sus reservistas.

El ejército del régimen reconoció el domingo la muerte de otro militar israelí en un ataque con drones ejecutado por el Movimiento de Resistencia Islámica del Líbano (Hezbolá) en la zona fronteriza de Al-Manara, en el norte de los territorios ocupados, elevando a 18 el número de soldados israelíes abatidos desde comienzos del marzo en los enfrentamientos con la resistencia libanesa.

Según el ejército israelí, el ataque ocurrió tras la explosión de un dron cargado con explosivos en la franja fronteriza entre el Líbano y la Palestina ocupada. Medios hebreos admitieron posteriormente que la cifra de bajas militares israelíes ha aumentado de forma sostenida en las últimas semanas como consecuencia de las operaciones de la resistencia libanesa en el frente norte.

Hezbolá difundió en la misma jornada imágenes de un ataque con drones contra una base israelí en el asentamiento Shlomi, en el norte de los territorios ocupados, en las que se observa a un soldado israelí huyendo hacia un baño para resguardarse ante un ataque con drones de la resistencia libanesa.

En medio de la creciente amenaza de drones de Hezbolá, el jefe del estado mayor del ejército israelí, Eyal Zamir, lanzó severas advertencias durante una sesión confidencial celebrada ante el comité de asuntos exteriores y seguridad del parlamento sobre la situación del ejército y los desafíos en la frontera con el Líbano.

Zamir reconoció que los enfrentamientos en el frente norte “no se han detenido” y admitió explícitamente que el ejército israelí no tiene como objetivo desarmar a Hezbolá. Según explicó, la prioridad actual del régimen se centra en impedir operaciones de infiltración, contener los misiles antitanques y crear condiciones para que el gobierno libanés pueda gestionar la situación con la Resistencia.

El jefe militar israelí también advirtió sobre una profunda crisis estructural dentro de las fuerzas armadas y afirmó en tono alarmante que “el ejército de reservistas colapsará desde dentro”, reflejando la creciente presión sobre las capacidades operativas israelíes.

 

Como antecedente, a finales del mes pasado el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reconoció públicamente que los misiles y drones de Hezbolá representan “dos amenazas principales” para Israel, y pidió a los mandos militares desarrollar con urgencia nuevas soluciones defensivas, en una admisión poco habitual sobre las limitaciones operativas del ejército israelí frente a las capacidades crecientes de la resistencia libanesa.

Hezbolá sostiene que sus operaciones constituyen una respuesta directa a las reiteradas violaciones israelíes del alto el fuego y a los continuos bombardeos contra zonas civiles del sur del Líbano. Aunque desde el 17 de abril rige una tregua —posteriormente prorrogada hasta mediados de mayo—, el régimen de Tel Aviv ha mantenido ataques casi diarios sobre territorio libanés.

Desde el inicio de la escalada militar el pasado 2 de marzo, los ataques israelíes contra el Líbano han dejado más de 2800 muertos y provocado el desplazamiento de más de un millón de civiles, mientras Hezbolá ha incrementado progresivamente el uso de drones de reconocimiento y ataque de alta precisión, exponiendo las dificultades del sistema defensivo israelí para contener operaciones aéreas de bajo costo y gran movilidad en el frente norte.

zbg/msm