• EL senador demócrata de EE.UU. Gary Peters en una sesión del Congreso sobre el asalto al Capitolio, Washington D.C. (capital), 23 de febrero de 2021. (Foto: AFP)
Publicada: miércoles, 24 de febrero de 2021 2:02

El asalto al Capitolio expuso las fallas de seguridad e inteligencia de EE.UU., admiten los agentes encargados de custodiar el edificio del Congreso.

En la primera audiencia celebrada el martes en el Senado sobre lo que pasó el 6 de enero, cuando los partidarios del expresidente Donald Trump asaltaron al Capitolio, los funcionarios de seguridad del Congreso dijeron que estaban preparados para una posible violencia limitada, pero la inteligencia disponible con anticipación no advirtió sobre un ataque de tal magnitud.

El presidente de la Comisión de Seguridad Interior del Senado, el demócrata Gary Peters, al describir el día del asalto como “uno de los más sombríos” de la historia de Estados Unidos, afirmó que los problemas de seguridad en el Capitolio marcaron “un fallo sistémico y de liderazgo” que debe ser corregido, según recogió la cadena estadounidense CNN.

Peters reveló que un informe del Buró Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos que contenía información “preocupante” fue entregado al cuartel general de la Policía del Capitolio en la víspera del 6 de enero, pero nunca llegó a la dirección del departamento; una avería que, según el senador demócrata, es “claramente un problema importante”.

Asimismo, en dicha sesión, de más de cuatro horas, salió a la luz que los militares se mostraron “reticentes” a enviar tropas para defender el Congreso, incluso cuando quedó claro que la situación se había deteriorado.

 

Además, el exjefe de la Policía del Capitolio Steven Sund, dijo que, en un principio, “ninguna entidad, incluyendo el FBI, aportó información de inteligencia que indicara que iba a haber un ataque violento y coordinado contra el Capitolio de Estados Unidos por parte de miles de insurrectos bien equipados”.

No obstante, poco después, durante la audiencia, Sund reconoció que sus fuerzas sí habían recibido un informe del FBI sobre la amenaza de violencia, pero que ningún alto mando fue informado en el momento, hecho que, de acuerdo con el senador demócrata Jeff Merkley “es muy preocupante”.

Trump, reiterando su teoría de fraude electoral, instó a sus simpatizantes a atacar la sede del Congreso donde los legisladores votaban para verificar la victoria de Joe Biden en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre. Este episodio, que se saldó con cinco muertos, ha sido considerado por muchos analistas y figuras políticas como un “intento de golpe de Estado”.

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