• La embajada de EE.UU. en la ‘Zona Verde’ en el centro de Bagdad, capital de Irak.
Publicada: miércoles, 1 de enero de 2020 19:19

Estados Unidos tiene en Irak la embajada más grande y más cara del planeta, la cual sirve a sus políticas de dominación en la región.

La importancia de la embajada de Estados Unidos en Irak no radica solo en su valor político o en su ubicación en el Oriente Medio, sino que la misión diplomática tiene características que la hacen única y terrible.

La legación estadounidense en Bagdad (capital iraquí) está en el ojo del huracán, luego de que el domingo sufriera un asalto de manifestantes iraquíes que exigen el cierre del recinto diplomático, tras un ataque estadounidense a las fuerzas populares del país árabe.

En una parcela de 104 acres (42 hectáreas), junto al río Tigris, en el centro de Bagdad, está situada la embajada de EE.UU., la más grande y más cara del planeta, aproximadamente del mismo tamaño que la Ciudad del Vaticano, según un informe de la cadena estadounidense Fox News.

La embajada norteamericana se inauguró en enero de 2009, después de una serie de obras de construcción que costó más de 750 millones, y acomodó ahí a unos 16 000 empleados y contratistas.

 

El complejo de la embajada consta de 21 edificios, emplazados en un área de aproximadamente 80 campos de fútbol, ​​lo que lo hace más grande que el recinto de la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la ciudad estadounidense de Nueva York.

Además, el recinto diplomático está dividido en cinco secciones principales, que incluyen seis edificios de viviendas, instalaciones de agua y desechos, una central eléctrica, dos edificios diplomáticos y una sección de entretenimiento, además de teatros, restaurantes, un centro comercial, una piscina, un gimnasio y canchas de baloncesto y fútbol.

Según un informe de la cadena CNBC News, los marines son los encargados de la seguridad de la embajada estadounidense, que cuenta con cinco entradas de alta seguridad y otra de emergencia. Se han fortalecido las estructuras de construcción más de dos veces y media respecto a otras embajadas.

El diseño de ingeniería de la embajada no se ha hecho público, pero ha trascendido que fue diseñada con capacidades que garantizan su autosuficiencia en energía y agua, en particular, ante los cortes constantes de estos dos servicios en Bagdad y las perturbaciones de seguridad que surgen de vez en cuando.

La cerca que rodea la misión diplomática tiene al menos 3 metros de altura y está hecha de hormigón armado que es lo suficientemente fuerte como para dispersar la fuerza de la explosión de un coche bomba, misil o ataque de mortero.

Desde el interior, la embajada está excepcionalmente fortificada, ya que fue diseñada lo más cercana a una fortaleza contra bombas biológicas, ya que está equipada con un sistema de purificación de aire ante cualquier ataque químico o biológico, además de pequeñas ventanas que parecen grietas.

La embajada de Estados Unidos está ubicada en la ‘Zona Verde’, un área de 10 km cuadrados en el centro de Bagdad. Esta zona es la más fortificada en términos de seguridad y también alberga otras embajadas e instituciones gubernamentales.

La Zona Verde, que está rodeada de muros de hormigón y muros de púas y tiene muchos puntos de control, está rodeada por el río Tigris desde los lados sur y este.

Como hace notar Nick Turse, miembro del Centro de Estudios sobre los Estados Unidos y la Guerra Fría de la Universidad de Nueva York y autor del libro “The Complex: How the Military Invade our Everyday Life” (Cómo el complejo militar invade nuestra vida cotidiana) en su trabajo, parece evidente que el proyecto de las mega-bases y la portentosa embajada responden al objetivo de que se pudiera ejercer desde allí el control estadounidense de todo el Oriente Medio.

El bombardeo estadounidense contra varias posiciones de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe) provocó protestas alrededor de la embajada de EE.UU. El martes, algunos indignados iraquíes lograron acceder por la fuerza al complejo de la embajada norteamericana, tras destrozar la puerta principal y prender fuego a un área de la recepción.

Ante tales protestas, EE.UU. ha aumentado la presencia militar en su embajada en Bagdad. Una grabación publicada este miércoles por el Departamento de Defensa de EE.UU. (el Pentágono) muestra cómo dos helicópteros Apache AH-64 aterrizan sobre el techo del recinto diplomático norteamericano con al menos cien infantes de Marina a bordo.

La agresión de EE.UU. a las fuerzas populares, que dejó al menos 31 muertos y decenas de heridos, fue condenada por grupos y autoridades tanto dentro de Irak como de toda la región. Tanto el Parlamento como los movimientos iraquíes han exigido la inmediata expulsión de las tropas “ocupantes” estadounidenses de su territorio.

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