• EEUU confirma a Turquía que dejará de suministrar armas a las YPG
Publicada: sábado, 27 de enero de 2018 16:31
Actualizada: sábado, 27 de enero de 2018 19:25

Estados Unidos ha informado al Gobierno de Ankara que dejará de suministrar armas a las milicias kurdo-sirias, blanco de la reciente operación militar que llevan a cabo las Fuerzas Armadas de Turquía en el noroeste de Siria, particularmente en Afrin.

Según ha informado este sábado la agencia oficial turca Anadolu Agency, Estados Unidos le comunicó el viernes al Gobierno de Ankara su intención de no suministrar armas a las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo), milicia considerada terrorista por Turquía.

Dicho medio confirma que el general H. R. McMaster, asesor de Seguridad Nacional del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una conversación telefónica, le comunicó a Ibrahim Kalin, asesor presidencial turco, su decisión de cesar su apoyo armamentístico a las YPG.

Las partes, indica un comunicado difundido por la Presidencia turca, acordaron, asimismo, aumentar su coordinación en relación con Siria para evitar “malentendidos”.

El ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, también se ha pronunciado sobre la decisión de EE.UU. y pide a Washington medidas concretas y que corte sus vínculos con las milicias kurdas.

No queremos palabras sino medidas concretas. Estados Unidos debe cortar sus vínculos con esta organización terrorista e interrumpir el suministro de armas” a las milicias kurdas, ha dicho el ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu.

 

“No queremos palabras sino medidas concretas. Estados Unidos debe cortar sus vínculos con esta organización terrorista e interrumpir el suministro de armas” a las milicias kurdas, insiste Cavusoglu, que, además, pide a EE.UU. que presione a las YPG para que renuncien a las armas estadounidenses que ya tienen.

Pocos días después de que la llamada coalición contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) liderada por Estados Unidos confirmara que estaba adiestrando en Siria a un nuevo ejército compuesto por 30 000 milicianos kurdo-árabes, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, anunció (el pasado sábado) el inicio de la llamada “Operación Rama de Olivo” contra los kurdo-sirios en la ciudad de Afrin, en el norte de Siria.

Esa operación busca expulsar del distrito de Afrin a los combatientes de las YPG, que según Ankara, están vinculados con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, por sus siglas en kurdo), al que considera “terrorista”.

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