• El presidente de Ecuador, Rafael Correa.
Publicada: jueves, 13 de agosto de 2015 23:00
Actualizada: viernes, 14 de agosto de 2015 2:22

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ha advertido a los jóvenes de su país a no subestimar los llamados "golpes blandos" en América Latina contra los gobiernos de Izquierda.

Las élites latinoamericanas “ya no están dispersas”, sin embargo con “la descarada complicidad de la prensa” están nacional e internacionalmente articuladas, ha declarado este jueves el mandatario ecuatoriano para luego llamar a no subestimar a los adversarios, que llevan a cabo en la región golpes blandos.

Asimismo, durante el Encuentro Latinoamericano Progresista de Juventudes 2015, en Quito (capital), ha informado que “como ya no pueden dar golpes de Estados tan descarados”, han presentado una “nueva estrategia continental”, conocida como los golpes blandos para los Gobiernos de Izquierda de Latinoamérica.

Luego de asegurar que las élites en el país sudamericano no alcanzarán su “fractura institucional para obligar a la renuncia del presidente”, ha destacado que la región ha cambiado y los Gobiernos latinoamericanos ya no “bajan la cabeza”.

 

En este sentido, al instar a la juventud ecuatoriana a no caer en los engaños de los “discursos románticos”, ha recordado un consejo jesuita con el que les ha invitado a “ver claro, sentir hondo y obrar con eficiencia y eficacia”.

Refiriéndose a las protestas de indígenas opositores, ha insistido en la necesidad de “mitificar el mundo indígena”, ya que, ha añadido, “hay indígenas de derecha y de izquierda, hay indígenas honestos y deshonestos”.

De igual manera, el mandatario ha destacado las contradicciones de estos dirigentes indígenas que organizan manifestaciones en contra de la reforma de los impuestos, mientras que ellos no los pagan.

El miércoles, el dignatario ecuatoriano abogó por no permitir que grupos desestabilizadores de derecha realicen actos violentos en el país sudamericano.

Una manifestación antigubernamental en Ecuador.

 

Desde hace dos meses, el Ejecutivo ecuatoriano se enfrenta a protestas después de presentar ante la Asamblea Nacional el proyecto, denominado la Ley de Herencias, iniciativa que, según el propio presidente del país, ayudará a combatir los niveles de pobreza extrema.

Eso ocurre aún cuando el presidente Correa insiste en el diálogo y el debate pacífico de temas importantes; empero, las movilizaciones continúan.

El miércoles, una marcha emprendida por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) arribó a Quito, luego de recorrer 800 kilómetros desde el pasado 2 de agosto para unirse al paro nacional convocado para este jueves por sectores de oposición.

El mandatario ecuatoriano, teniendo en cuenta que continúan las acciones desestabilizadores, pese al retiro temporal de las mencionadas normativas, afirma que la utraderecha usa como pretexto la oposición a estas leyes para imponer un golpe de Estado.

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