• El aeropuerto israelí Ben Gurión
Publicada: jueves, 26 de marzo de 2026 6:57

Las operaciones en el Aeropuerto Ben Gurion de Israel de Israel se han detenido por completo mientras misiles iraníes caen sobre los territorios ocupados.

Según medios en lengua hebrea, las Fuerzas Armadas iraníes lanzaron una nueva oleada de misiles dirigida contra diversas posiciones israelíes, lo que provocó el cierre efectivo del aeropuerto, situado a unos 20 kilómetros al sureste de Tel Aviv.

La andanada de proyectiles iraníes activó los sistemas de sirena en los territorios ocupados y se ordenó a los residentes refugiarse en búnkeres antiaéreos.

También se informó de que un misil impactó en un área abierta cercana a una central eléctrica en la localidad de Al-Jazira, en el norte de los territorios ocupados por Israel.

Otra oleada de misiles iraníes tuvo como objetivo distintos puntos en las zonas centrales de los territorios ocupados. Las sirenas sonaron en el área para alertar de la llegada de los proyectiles.

De acuerdo con la radio del ejército israelí, las unidades de misiles iraníes lanzaron cuatro rondas separadas de ataques en un lapso de 40 minutos.

Asimismo, se reportaron múltiples explosiones en el área metropolitana de Tel Aviv, sin que por el momento existan informes inmediatos sobre posibles bajas ni sobre la magnitud de los daños.

El domingo, el portavoz del Ejército iraní declaró que el aeropuerto Ben Gurion había sido atacado mediante drones avanzados Arash-2.

El general Mohamad Akraminia señaló que la mayoría de los vehículos aéreos no tripulados utilizados contra el aeropuerto eran del tipo Arash-2, con un alcance de aproximadamente 2000 kilómetros, y considerados una versión más avanzada y destructiva de los drones Kian y Arash-1.

El vocero castrense iraní destacó que este dron puede evadir con facilidad los sistemas de radar enemigos debido a su muy reducida sección transversal de radar, lo que dificulta considerablemente su detección por parte de los adversarios.

EE.UU. y el régimen de Israel lanzaron el 28 de febrero una guerra de agresión a gran escala contra Irán, tras el asesinato del líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y de altos mandos militares, pese a que se desarrollaban negociaciones indirectas entre Teherán y Washington sobre el programa nuclear pacífico iraní.

En el marco de lo que describió como una respuesta legítima, las Fuerzas Armadas iraníes iniciaron de inmediato potentes operaciones con misiles y drones contra intereses estadounidenses en Asia Occidental y contra posiciones israelíes en los territorios ocupados.

hnb