• Irán prueba un misil balístico hipersónico.
Publicada: martes, 10 de febrero de 2026 2:08

Un funcionario iraní advirtió que cualquier error de EE.UU. provocará una fuerte reacción, destacando que Teherán reforzó su capacidad de defensa tras la agresión de junio.

Durante una entrevista con la cadena Al Mayadeen el martes, Amir Ebrahim Rasuli, el asesor político del jefe del Parlamento iraní, subrayó que si los estadounidenses “cometen el más mínimo error y desatan una guerra, serán sorprendidos”, señalando que la capacidad defensiva de Irán aumentó significativamente después de la agresión israelí estadounidense del junio pasado.

“En el ámbito de los misiles, los estadounidenses están convencidos de que nuestra situación es mejor que antes de la guerra de 12 días e incluso desearían que regresáramos al estado anterior al conflicto”, precisó.

En este contexto, ratificó la postura de Teherán ante cualquier agresión, afirmando que “si imponen una guerra, deben saber que será un conflicto regional”.

 

En cuanto a las garantías para una negociación justa con EE.UU., el funcionario afirmó que Teherán busca los “intereses del pueblo” y está dispuesto a la cooperación económica y a diversas colaboraciones internacionales, “siempre que se respeten los derechos de la nación iraní”.

“No aceptaremos ninguna negociación que carezca de dignidad”, subrayó, declarando que Irán avanza con valentía tanto en la diplomacia como en la defensa y mantiene “el dedo en el gatillo”.

Asimismo, refiriéndose a las declaraciones previas del jefe del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, sobre que la diplomacia y defensa son dos caras de la misma moneda, el funcionario explicó que la desconfianza de Teherán hacia el presidente de EE.UU., Donald Trump, tiene “raíces históricas”. “Nos vemos obligados a avanzar en la diplomacia junto con la capacidad militar”, puntualizó.

Irán y EE.UU. llevaron a cabo el viernes una primera ronda de diálogos en Mascate, capital de Omán. Tras ocho horas de conversaciones indirectas, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás  Araqchi, calificó el proceso de un “buen comienzo” y señaló que podría seguir.

Teherán ha afirmado que no renunciará a la diplomacia, pero se mantiene listo para repeler cualquier acto de agresión, y ha precisado que la principal exigencia en las conversaciones es el levantamiento efectivo y verificable de las sanciones económicas y financieras que pesan sobre la nación iraní.

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