Las maniobras militares, que comenzaron el viernes y continuarán hasta el lunes 30 de diciembre, cubren 17 000 kilómetros cuadrados y contemplan varios ejercicios tácticos como prácticas de disparo y rescate de barcos asaltados, e incidentes como incendios.
Los tres estratégicos estrechos de Bab El-Mandeb, Malaca y Ormuz, como el triángulo dorado de la región del norte del océano Índico son parte de la región donde se celebran dichas maniobras.
De acuerdo con el jefe adjunto de la operación de la Armada iraní, el contralmirante Qolamreza Tahani, reforzar la seguridad del comercio y enfrentar el terrorismo marítimo son los dos principales objetivos de la acción militar.
Primer día, 27 de diciembre:
Rusia envió la fragata Yaroslav Mudry, el buque cisterna Yelnya y el remolcador Viktor Konetski al puerto de Shahid Beheshti de Chabahar, en el sureste de Irán y a unos 415 kilómetros al sureste del estratégico estrecho de Ormuz.
A su vez, China se presentó con el destructor de misiles guiados clase 52D, bautizado como Xining, que fue incorporado a la Fuerza Naval del gigante asiático en enero de 2017. De hecho, los destructores tipo 52D son los buques de combate más potentes de la Armada china.
Las naves fueron recibidas por la fragata lanzamisiles iraní Neyze en el citado puerto, donde se celebró una ceremonia de bienvenida militar.
La Armada iraní usa cinco naves de fabricación nacional en los ejercicios, a saber: la nave Tonb, los destructores Sahand y Alborz, así como las fragatas lanzamisiles Neyze y Konarak.
Segundo día, 28 de diciembre:
Las unidades flotantes de los tres países partieron la mañana del sábado del puerto de Chabahar y se dirigieron al lugar de su misión, es decir el mar de Omán y el sur del océano Índico, para llevar a cabo la primera fase de la maniobra.
En esta etapa, las unidades navales iraníes, rusas y chinas, con la fragata persa Tondar a la cabeza, utilizando armas de calibre 20 milímetros atacaron tres objetivos predeterminados en el mar. También, realizaron formación y disposición de unidades “offshore” de conformidad con las amenazas existentes en la región.
Todos los pasos mencionados se llevaron a cabo bajo la vigilancia aérea de los helicópteros del Ejército de la República Islámica de Irán.
¿Cuáles son los objetivos?
Teherán, Pekín y Moscú han destacado que el mensaje de los ejercicios no es otro que la paz, la amistad y la seguridad, pues estas maniobras buscan aumentar las cooperaciones entre las Armadas de las tres partes con el objetivo de garantizar la estabilidad en la región.
Además, podrían conllevar mensajes indirectos para el Gobierno estadounidense, presidido por Donald Trump, ya que se ponen en marcha en momentos en los que Washington tiene la intención de materializar un plan naval, so pretexto de proporcionar seguridad marítima cerca de las aguas de Irán, un intento que hasta ahora no ha tenido resultado alguno, excepto el “fracaso absoluto”.
Según la agencia iraní de noticias Fars, los ejercicios podrían ser interpretados como un desafío al poderío militar del país norteamericano. A su vez, la cadena estadounidense Fox News indica que estas maniobras navales envían un claro mensaje a Washington de que se enfrentará a un nuevo eje del poder, si persiste en su retórica antiraní.
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