• Un buque de guerra iraní en medio de una maniobra en el Golfo Pérsico.
Publicada: jueves, 26 de diciembre de 2019 9:14

Las maniobras conjuntas entre Irán, Rusia y China en el mar de Omán podrían ser interpretadas como un desafío al poderío militar de EE.UU.

El hecho que Rusia y China hayan enviado sus navíos de guerra de última generación al norte del océano Índico, concretamente al mar de Omán, para participar en los ejercicios militares, denominados ‘Cinturón de Seguridad Naval’, refleja la gran importancia que dan Moscú y Pekín a estas maniobras, precisó el miércoles la agencia iraní de noticias Fars.

El medio persa señala que Rusia llega al recinto de las maniobras con la fragata Yaroslav Mudry, un buque cisterna y un remolcador, mientras que China se presenta con un destructor clase 52D, bautizado como Xining.

La presencia de la fragata Yaroslav Mudry, perteneciente a la Flota del Báltico, la cual se ha visto envuelta en varios escenarios peligrosos con destructores estadounidenses en aguas internacionales, según Fars, podría conllevar “un mensaje indirecto” de Rusia a Estados Unidos.

Además, los juegos de guerra de cuatro días de duración, que empezarán mañana viernes, también podrían insinuar que existe “una coalición” ante “la fracasada” coalición que EE.UU. ha intentado en vano formar bajo el supuesto de garantizar la seguridad en el Golfo Pérsico y el mar de Omán.

 

La idea de EE.UU. de formar una coalición internacional para proteger la libre navegación en la región y hacer frente a Irán, surgió después de la detención del carguero británico Stena Impero por la Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán en el estrecho de Ormuz, ubicado entre el Golfo Pérsico y el golfo de Omán, por no haber respetado el código marítimo internacional.

Las autoridades castrenses iraníes, asimismo, aseguran que las maniobras Cinturón de Seguridad Naval son una muestra de la exitosa diplomacia desplegada por la República Islámica de Irán a nivel internacional en el ámbito defensivo.

Golfo Pérsico, un espacio de guerra entre las voluntades

EE.UU. trata de reforzar su presencia en la región para impedir las exportaciones petrolíferas de Irán. Teherán; no obstante, asegura que las sanciones no podrán impedir la venta de su petróleo a través del estratégico estrecho de Ormuz.

Además, las autoridades iraníes insisten en que Irán seguirá proveyendo la seguridad del Golfo Pérsico y “hará lo necesario” en caso de que alguien traspase sus líneas rojas.

La razón del polvorín de hostilidades podría estar en que EE.UU. busca una nueva aventura militar para demostrar que aún sigue siendo el líder del mundo, un anhelo que parece poco probable por la existencia de potencias emergentes como Rusia, China y la propia República Islámica de Irán.

Distintos analistas coinciden en que Teherán no puede esperar mucho de Europa ante las agresiones de EE.UU., dado que, “como mucho, pondrá en un mismo nivel al agresor y al agredido”, pero sí puede esperar algo más de otras potencias como Rusia y China, que han expresado un apoyo a Irán y también son blanco de las medidas coercitivas de Washington.

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