• Una isla artificial construida por Pekín en el disputado mar de la China Meridional.
Publicada: martes, 19 de marzo de 2019 1:35

China sigue adelante con la idea de construir una nueva ‘ciudad isleña’ en el disputado Mar de la China Meridional, pese a las duras críticas de EE.UU.

Una alta autoridad de la ciudad de Sansha, que China reclama como su territorio más sureño en la zona marítima en litigio, ha anunciado planes para transformar Woody Island (Yongxing, en chino) y dos islotes más pequeños, Tree y Drummond (Zhaoshu y Jinqing, en chino), en un “servicio estratégico nacional clave y base logística”, informó el lunes el diario South China Morning Post.

“Necesitamos planificar cuidadosamente el desarrollo general de las islas y los arrecifes en base a sus diferentes funciones, teniendo en cuenta su relación complementaria”, dijo Zhang Jun, el secretario del Partido Comunista de Sansha, en un comunicado,

De acuerdo con el político, este plan se desarrolla en conformidad con una directiva del presidente de China, Xi Jinping, por tanto, los funcionarios locales “tomarán medidas activas y mostrarán sus iniciativas” para proporcionar “reportes satisfactorios” a los líderes del partido.

El anuncio viene a pesar de las fuertes críticas de la Administración de EE.UU., presidida por Donald Trump, por la actividad del gigante asiático en las aguas del mar de la China Meridional.

Necesitamos planificar cuidadosamente el desarrollo general de las islas y los arrecifes (en el mar de la China Meridional) en función de sus diferentes funciones, teniendo en cuenta su relación complementaria”, dijo Zhang Jun, el secretario del Partido Comunista de Sansha.

 

La semana pasada, Washington volvió a enviar dos bombarderos Stratofortress B-52H en una misión de “entrenamiento rutinario” a zonas cercanas al citado mar.  “Las aeronaves operan regularmente en el Mar de la China Meridional en apoyo a aliados, socios y un Indo-Pacífico libre y abierto”, adujo el jueves pasado un portavoz de la Fuerza Aérea del Pacífico de EE.UU.

Por otro lado, el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, arremetió la semana pasada contra Pekín por lo que llamó “construcción ilegal de islas en vías fluviales internacionales”.

Parte de este mar, que contiene vastas reservas de petróleo y gas, es reclamado por Taiwán, Brunéi, Vietnam, Malasia y la República de las Filipinas. China considera tener derechos soberanos sobre las islas Paracelso (Xisha, en chino) y siete islas artificiales del archipiélago Spratly (Nansha, en chino).

La región es escenario de incesantes tensiones entre China y EE.UU. En los últimos años, Washington ha enviado de manera regular buques y aviones de guerra a las proximidades de los islotes controlados por Pekín so pretexto de defender “la libertad de navegación”.

El gigante asiático, no obstante, rechaza tal excusa y considera “provocativa” la presencia militar estadounidense en la zona. Acusa además a Washington de violar su soberanía y de pretender controlar las aguas de la región.

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