• La ministra de Exteriores canadiense, Chrystia Freeland, en un encuentro de Ministras de Exteriores en Montreal, 22 de septiembre de 2018. (Foto: AFP)
Publicada: sábado, 20 de octubre de 2018 21:13

Canadá reasentará en su territorio a un grupo de cascos blancos, cuerpo acusado de colaborar con terroristas takfiríes y escenificar ataques químicos en Siria.

“Junto a un núcleo central de aliados internacionales, Canadá está trabajando para reasentar a un grupo de cascos blancos y a sus familias”, indica un comunicado conjunto emitido este viernes por la ministra de Exteriores, Chrystia Freeland, y el ministro de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá, Ahmed Hussen.

En la nota se sostiene que la organización ha sido objeto de ataques por el Gobierno de Siria y por Rusia, aliada de Damasco. Asimismo, se señala que Ottawa “ha respaldado el trabajo de los cascos blancos ayudándolos a expandirse, a entrenar a más voluntarios, a entrenar a más mujeres y a salvar más vidas.

La jefa de la Diplomacia canadiense ha asegurado al diario The Globe and Mail que ella misma se ha ocupado personalmente del proceso de reasentamiento, vinculado en el comunicado a una “obligación moral de asistir” al grupo, y ha declinado revelar detalles sobre la ubicación y la fecha de llegada a Norteamérica de los “voluntarios”, por motivos de seguridad.

Los cascos blancos fueron fundados en Turquía en 2013 por James Le Mesurier, exagente del servicio de inteligencia británico MI5, y ha recibido desde entonces no menos de 55 millones de dólares de la diplomacia británica y 23 millones o más de la oficina estadounidense de Iniciativas de Transición, además de un número desconocido de millones de Catar.

Junto a un núcleo central de aliados internacionales, Canadá está trabajando para reasentar a un grupo de cascos blancos y a sus familias”, anuncian los ministros canadienses Chrystia Freeland (Asuntos Exteriores) y Ahmed Hussen (Inmigración, Refugiados y Ciudadanía). 

 

La organización se presenta como una ONG humanitaria, pero tanto Damasco como Moscú la han acusado de representar la escena del presunto ataque con gas cloro y sarín del 7 de abril a Duma, cerca de la capital siria. El presidente de Siria, Bashar al-Asad, los ha calificado como una “rama de Al-Qaeda y del Frente Al-Nusra”, y de “maniobra de relaciones públicas” de EE.UU., el Reino Unido y Francia.

En julio, unos 800 cascos blancos fueron evacuados de Siria a los territorios palestinos ocupados por Israel y, de ahí, a Jordania, de donde fueron distribuidos entre el Reino Unido, Canadá y Alemania. En ese momento, Canadá expresó su disposición a acomodar a 50 de ellos junto con sus familias (hasta 250 individuos).

Esta misma semana, las autoridades de Amán han anunciado la salida de territorio jordano de 279 miembros de la organización rumbo a países occidentales.  

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