• El papa Francisco habla con el secretario de Estado del Vaticano, el Cardinal Pietro Parolin, 21 de enero de 2018.
Publicada: miércoles, 2 de mayo de 2018 1:34
Actualizada: miércoles, 2 de mayo de 2018 14:03

La Cámara de los Comunes del Parlamento de Canadá aprobó el martes por una amplia mayoría una ‘histórica’ moción para pedir formalmente al papa Francisco que se disculpe personalmente con los menores indígenas canadienses que sufrieron abusos sexuales en internados de la iglesia católica.

Con 260 votos a favor y 10 en contra, los parlamentarios apoyaron la moción presentada por el diputado del Nuevo Partido Democrático (PND, por sus siglas en inglés), Charlie Angus, que insta al papa a cumplir una de las recomendaciones de 2015 de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación de Canadá.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeu, hace un mes ya se manifestó “muy decepcionado” por la falta de respuesta de la iglesia.

La Comisión de la Verdad y la Reconciliación de Canadá pidió en sus recomendaciones que el papa presentara, “en nombre de la Iglesia Católica Romana, disculpas a los sobrevivientes, sus familias y las comunidades en cuestión por el abuso en los planos espiritual, cultural, emocional, físico y sexual que los niños de las Naciones Originarias, inuit y metis, han experimentado en internados administrados por la Iglesia católica”.

Después de escuchar durante seis años los testimonios de casi 7000 exalumnos, muchos de los cuales fueron sometidos a malos tratos o abusos sexuales, la comisión llegó a la conclusión de que hubo un “genocidio cultural”, según dijo el diputado Angus, citado el martes por el diario estadounidense National Catholic Reporter.

La Comisión de la Verdad y la Reconciliación de Canadá pidió en sus recomendaciones que el papa presentara, “en nombre de la Iglesia Católica Romana, disculpas a los sobrevivientes, sus familias y las comunidades en cuestión por el abuso en los planos espiritual, cultural, emocional, físico y sexual que los niños de las Naciones Originarias, inuit y metis, han experimentado en internados administrados por la Iglesia católica”.

 

Desde finales del siglo XIX hasta la década de 1970, más de 150 000 niños nativos norteamericanos, de las etnias inuit y metis, fueron arrancados de sus familias y de su cultura y obligados a ingresar en internados gestionados por instituciones cristianas bajo la autoridad del Gobierno federal, donde muchos de ellos sufrieron abusos.

El papa Francisco, desde su elección en 2013, ha tomado algunas medidas para desarraigar el abuso sexual en la Iglesia católica, pero grupos de víctimas señalan que no ha hecho mucho, sobre todo, en lo tocante a los obispos que toleran el abuso sexual o lo encubren.

De ahí que a mediados del mes de abril, en respuesta al escándalo de pedofilia ocurrido en Chile, investigado recientemente por una misión del Vaticano, el pontífice asumiera haber incurrido en “graves equivocaciones de valoración” por “falta de información veraz y equilibrada”.

aaf/alg/nii/