• La autoproclamada presidenta interina de Bolivia promulga la ley para convocar nuevas elecciones generales, 24 de noviembre de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: sábado, 7 de diciembre de 2019 10:54

EE.UU. y el gobierno de facto de Bolivia abordan el restablecimiento de los nexos diplomáticos tras su ruptura por Morales debido a las injerencias de Washington.

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, abordó el viernes el tema en una llamada telefónica con la autoproclamada presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez.

“Hoy recibí la llamada de Pompeo, secretario de Estado de Estados Unidos, con quien conversé sobre el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre nuestras naciones y otros temas de interés común”, informó la senadora opositora en su cuenta de Twitter.

Áñez no ofreció más detalles sobre su conversación, pero agradeció el “respaldo” que Washington brinda a su gobierno de “transición democrática”.

Tras el golpe de Estado contra el presidente depuesto Evo Morales y su renuncia a la Presidencia pese a haber sido reelegido en octubre para un cuarto mandato, el gobierno de Áñez ha dado un giro diametral a la política seguida durante casi 14 años por el líder indígena.

De modo que, el gobierno de facto boliviano ha fortalecido la posición de la derecha, ha dado luz verde a reanudar fuertes lazos con Israel y Estados Unidos y ha expulsado a cientos de médicos cubanos y diplomáticos venezolanos.

Hoy recibí la llamada de Pompeo, secretario de Estado de Estados Unidos, con quien conversé sobre el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre nuestras naciones y otros temas de interés común”, informó la autoproclamada presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, en su cuenta de Twitter.

 

El primer paso para la normalización de las relaciones diplomáticas con Washington se dio cuando el gobierno impuesto en Bolivia “posesionó” en noviembre como embajador de Bolivia en Estados Unidos a Walter Oscar Serrate Cuellar.

Esto mientras Morales expulsó en septiembre de 2008 al entonces embajador estadounidense Phillip Goldberg por sus abiertos actos de injerencia en asuntos internos del país. El diplomático norteamericano intentó impedir la aprobación de la nueva Constitución Política del Estado, y conspiró con grupos secesionistas en Bolivia.

LEER MÁS: Morales acusa a embajada de EEUU de conspirar contra Bolivia

Como contramedida, la Administración del entonces presidente estadounidense, George W. Bush (2001-2009), expulsó al entonces embajador de Bolivia en EE.UU., Gustavo Guzmán.

Morales, que durante los catorce años de mandato siempre fue un fuerte crítico de la política injerencista de EE.UU., asegura que Washington está detrás del golpe que lo sacó del poder.

Una investigación publicada por el portal The Grayzone reveló que los comandantes del Ejército y la Policía de Bolivia que consumaron el golpe contra Morales fueron entrenados por Estados Unidos en técnicas de insurrección. Según el reporte, al menos seis de los conspiradores fueron entrenados en la Escuela de las Américas y por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), lo cual avala denuncias sobre la participación de Washington en el golpe.

Según el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag), organización internacional que trata fenómenos coyunturales en la región, al estudiar qué intereses puede tener EE.UU. en Bolivia, indica que el país suramericano es uno de los principales exportadores de antimonio, estaño, tungsteno, boro y litio, de los cuales Estados Unidos no posee casi nada.

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