• El portaviones estadounidense USS George H.W. Bush.
Publicada: martes, 14 de abril de 2026 5:59

El portaviones USS George H.W. Bush y sus escoltas ha evitado navegar por el mar Rojo y Bab el-Mandeb para llegar al oeste de Asia por temor a ataques de Ansarolá.

El buque de la Clase Nimitz y su grupo de ataque tomó una ruta inusual —navegar alrededor del Cuerno de África en lugar de por el Mediterráneo— para unirse a las embarcaciones que participan en el bloqueo naval impuesto a partir del lunes por Estados Unidos en el estrecho de Ormuz a los puertos iraníes, según informó el lunes Wall Street Journal, citando a dos funcionarios estadounidenses.

Las fuentes dijeron que el USS George H.W. Bush tuvo que optar por una ruta más prolongada para evitar ataques del movimiento de Resistencia yemení Ansarolá en el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb.

El informe agrega que ese grupo de ataque navegó frente a las costas de Namibia para llegar al mar Arábigo, donde se encuentran las embarcaciones estadounidenses que participan en el bloqueo.

El bloqueo estadounidense a todo el tráfico marítimo que entra y sale de los puertos iraníes —incluidos los del Golfo Pérsico y el Golfo de Omán— entró oficialmente en vigor a partir del lunes.

 

Esa acción ilegal, que constituye una violación flagrante del derecho internacional y de la soberanía iraní, es ampliamente percibida como un intento agresivo de estrangular la economía iraní atacando su legítimo comercio marítimo y sus exportaciones de petróleo; una flagrante muestra de terrorismo económico que pone en peligro las rutas marítimas internacionales.

Irán, por su parte, ha prometido tomar medidas necesarias y proporcionales para proteger su soberanía y su comercio legítimo energético, advirtiendo que castigará severamente a cualquier destructor que se acerque al estrecho de Ormuz para ejercer el bloqueo.

El movimiento Ansarolá, un aliado regional clave de Irán que abrió un nuevo frente de guerra para apoyar a Irán durante el reciente conflicto estadounidense-israelí en el suelo iraní, iniciado a finales de febrero, ha amenazado con cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb, en caso de cualquier escalada del conflicto. 

Esa acción, sumada al cierre casi total del estrecho de Ormuz por parte de Irán desde el inicio de la guerra, crearía una doble restricción sobre los flujos energéticos, aumentando la presión sobre EE.UU. y mercados mundiales.

ftm