• El líder del movimiento popular yemení Ansarolá, Seyed Abdulmalik Badreddin al-Houthi, ofrece un discurso.
Publicada: viernes, 22 de mayo de 2026 17:58

El líder yemení ha alertado sobre vinculación de economía regional con Israel y ha rechazado el plan israelí de sustituir el Canal de Suez por paso Ben Gurión.

El líder del movimiento Ansarolá de Yemen, Seyed Abdulmalik Badreddin al-Houthi, con motivo del aniversario de la unidad de Yemen, ha criticado este viernes la dependencia y los vínculos de los intereses económicos de los países árabes con Estados Unidos, el Reino Unido y, ahora, con el enemigo sionista.

En otra parte de sus declaraciones, el líder yemení ha señalado que “existe un enfoque que busca vincular la economía regional a la importación y exportación de bienes, e incluso a la exportación de petróleo, a través de Palestina ocupada bajo el control de Israel. También hay un plan para sustituir el Canal de Suez por otra vía llamada paso Ben Gurión”.

“Además, se pretende conectar las comunicaciones, internet, actividades comerciales y económicas, entre otros, con el enemigo sionista”, ha agregado.

 

Según el líder de Ansarolá, “nuestro querido pueblo no acepta estar bajo la supervisión del comité cuatripartito de Estados Unidos, Reino Unido, Israel y Arabia Saudí. La tutela extranjera es una gran amenaza para la libertad, la independencia y el presente y futuro de Yemen”.

Asimismo, ha subrayado que “la normalización es un paraguas a través del cual se pretende vincular por completo los intereses, recursos y riquezas de esta nación con el enemigo sionista”.

“El embajador de Estados Unidos decía que EE.UU. quiere extraer y aprovechar los recursos y riquezas de Yemen. Cuando sancionamos los productos estadounidenses y israelíes, existen alternativas para estos bienes. La importancia de las sanciones económicas radica en la liberación del dominio de los enemigos”, añadió.

El líder de Ansarolá  ha puesto de manifiesto que “no es aceptable depender de los enemigos en alimentos, medicinas, ropa y bienes esenciales. Algunas naciones no musulmanas han considerado la producción de bienes esenciales como parte de su seguridad nacional. Ellos consideran la seguridad alimentaria como uno de los asuntos más importantes de la seguridad nacional”.

“Cuando los pueblos dependen de otros, sus necesidades básicas se convierten en un instrumento de presión en manos de los enemigos. Las políticas económicas en Yemen durante décadas han hecho que la población dependa de extranjeros para los bienes esenciales. Las sanciones pueden ser un estímulo y un incentivo para la producción interna, al igual que un asunto importante y necesario para la seguridad nacional y alimentaria”, ha puntualizado.

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