• El representante permanente de Irán ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra (Suiza), Ali Bahreini.
Publicada: viernes, 22 de mayo de 2026 16:49

Irán ha pedido al Alto Comisionado de la ONU atención urgente a las consecuencias en derechos humanos del bloqueo marítimo de EE.UU., a sus puertos

En una carta dirigida a Volker Türk, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, el embajador y representante permanente de Irán ante la oficina de las Naciones Unidas en Ginebra (Suiza), Ali Bahreini, ha pedido atención inmediata a las consecuencias en derechos humanos del bloqueo marítimo de EE.UU. contra los puertos de Irán.

Bahreini ha solicitado al Alto Comisionado de Derechos Humanos que “examine y supervise los efectos de este bloqueo marítimo ilegal, especialmente sobre el derecho a la salud, la seguridad alimentaria y el acceso a medicamentos y servicios médicos, así como sobre las condiciones de vida de la población del sur de Irán”.

Tras subrayar que las acciones ilegales afectan los derechos humanos del pueblo iraní, el representante iraní ha señalado que este “bloqueo marítimo unilateral, aplicado dentro de medidas coercitivas unilaterales y bajo presión continua contra Irán, genera amplios efectos en materia de derechos humanos”.

 

Ha agregado que, de continuar estas acciones, los derechos fundamentales del pueblo iraní incluido el derecho al desarrollo, el acceso a bienes y servicios esenciales, así como el derecho a la salud y al acceso a equipos médicos se verán seriamente amenazados.

Además, ha enfatizado que “este bloqueo marítimo es contrario al derecho internacional y es ilegal, y que, debido a sus graves efectos sobre los civiles, incluida la privación de alimentos y bienes esenciales, constituye un crimen de guerra”.

Al final de la carta, se recuerda que la situación actual en la región es resultado de la agresión evidente e ilegal de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica, y que ellos son responsables de las consecuencias de sus acciones inhumanas.

Irán respondió la guerra de agresión ilegal iniciada por EE.UU. e Israel en su contra a finales de febrero, cerrando, entre otras medidas, el estrecho de Ormuz, un esencial corredor energético mundial, a sus enemigos, lo que disparó los precios de combustible a nivel mundial.

El presidente estadounidense, Donald Trump, intensificó las tensiones imponiendo un bloqueo naval ilegal contra buques y puertos iraníes el 13 de abril, en violación de los términos de un alto el fuego que él mismo había anunciado unilateralmente a comienzos de abril.

​​​​​​​Desde la implementación del cerco, Trump ha ido amenazando a Irán con lanzar una nueva agresión si no reabre el Ormuz y no firma un acuerdo. Incluso ha recurrido a costosos operativos militares como el denominado “Proyecto Libertad” para reabrir el paso por fuerza, pero el propio presidente estadounidense suspendió la iniciativa apenas 48 horas después, lo que constituyó un fracaso total, según medios estadounidenses como CNN.

Según informó a principios de mayo el diario CNN, de los 1600 barcos atrapados en el estrecho de Ormuz solo dos lograron pasar por el estrecho con la escolta estadounidense.

Ante tal coyuntura, Irán ha elaborado un nuevo mecanismo de tránsito para el estrecho de Ormuz, asegurando que no reabrirá el paso mientras se mantiene el cerco ilegal estadounidense en su contra. Irán ha dicho que ningún barco está autorizado a transitar por el Ormuz sin su permiso y coordinación. 

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