El contralmirante Oleg Gurinov, subjefe del Centro Ruso para la Reconciliación de las Partes Oponentes en Siria, dijo en una rueda de prensa que “un par de aviones de combate F-16 de la llamada coalición y un avión espía MC-12W violaron el espacio aéreo de Siria en el área de Al-Tanf, a través de la cual se ejecutan las rutas aéreas internacionales, cinco veces durante el día”.
El militar ruso pone de relieve que esos movimientos, dado que se ejecutan en rutas internacionales, crean riesgos de accidentes aéreos con aviones civiles.
Según Gurinov, en las últimas 24 horas se reportaron en Siria 12 violaciones de los protocolos de resolución de conflictos, acordados el 9 de diciembre de 2019 sobre los vuelos de los drones de la llamada coalición, liderada por EE.UU.
En otro informe anterior, el contralmirante ruso dijo que los aviones de combate de Estados Unidos habían violado el espacio aéreo sirio 10 veces solo entre el 12 y el 13 de julio.
Estos incidentes ocurrieron la misma jornada en que un funcionario del Pentágono informó, en calidad de anonimato, que Estados Unidos estaba considerando posibles “opciones militares” para responder a la presencia de Rusia en Siria. Poco antes, oficiales de la Fuerza Aérea de EE.UU. se habían quejado de que los cazas rusos Su-35 había “hostigado” a los aviones no tripulados estadounidenses MQ-9 Reaper sobre el espacio aéreo sirio.
Estados Unidos está presente desde 2014 en Siria bajo el pretexto de luchar contra el terrorismo y, pese a haber anunciado su salida del país árabe, mantiene a más de 2000 soldados en bases y otras instalaciones, sin la autorización del Gobierno sirio.
Damasco denuncia el robo masivo del petróleo sirio por las tropas estadounidenses y advierte que Washington busca revivir al grupo terrorista Daesh.
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