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Una sesión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en la ciudad de La Haya (Países Bajos).
Publicada: sábado, 19 de septiembre de 2020 14:18

Siria acusa al Gobierno holandés de poner la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya al servicio de las políticas hostiles de EE.UU.

En un comunicado emitido este sábado, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Siria ha repudiado la reciente decisión de los Países Bajos de impulsar una denuncia ante el máximo tribunal de las Naciones Unidas a fin de responsabilizar al Gobierno del presidente Bashar al-Asad de “violaciones a los derechos humanos”.

El Gobierno neerlandés, que se desempeña como un servil lacayo a EE.UU., persiste en utilizar la Corte de La Haya para servir a la agenda política de su amo estadounidense y utilizarla como plataforma para saltar por encima de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, en una flagrante violación de sus compromisos como país anfitrión de este organismo”, reza la nota del Ministerio sirio, recogida por la agencia oficial siria de noticias, SANA.

La nota llega un día después de que la Cancillería holandesa anunciara la apertura de un caso contra el Gobierno de Siria por “graves violaciones de los Derechos Humanos” durante la guerra que estalló en el país en 2011, un proceso que podría concluir ante la Corte Penal Internacional (CPI).

La Cancillería siria advierte, además, que las autoridades de los Países Bajos no tienen derecho ninguno a hablar sobre los derechos humanos, especialmente después de que varios informes oficiales revelaran que ese país apoya y financia a los grupos armados y terroristas en Siria.

Damasco, añade la Cartera siria, se reserva el derecho de llevar ante la justicia a todos aquellos que apoyaron el terrorismo en Siria y están o han estado involucrados en el derramamiento de sangre de los civiles y en la destrucción masiva de las infraestructuras vitales del estado árabe.

 

Los integrantes de los grupos terroristas y bandas armadas sirias, que gozan del apoyo de EE.UU. y de ciertos países occidentales, están involucrados en casos de “serias violaciones a los derechos humanos” y “han cooperado” con grupos extremistas en el país árabe.

De hecho, los Países Bajos, además de apoyar a las bandas extremistas, es uno de los ocho países europeos que apoyó a EE.UU. frente a la gran ofensiva del Ejército sirio contra el último feudo de los terroristas en Siria, es decir, la provincia de Idlib (noroeste).

Las acusaciones de Ámsterdam contra Damasco se producen aun cuando un informe de la Comisión Independiente de Investigación para Siria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) señaló que los ataques indiscriminados e imprudentes de EE.UU. y sus aliados occidentales en Siria pueden constituir “crímenes de guerra”, ya que han causado una gran cantidad de víctimas civiles.

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