•  El coronavirus puede afectar el cerebro.
Publicada: jueves, 30 de abril de 2020 14:02
Actualizada: jueves, 30 de abril de 2020 17:40

Los médicos han observado síntomas neurológicos, incluyendo confusión, apoplejía y convulsiones, en un pequeño subconjunto de pacientes de la COVID-19.

Si bien la fiebre, la tos y la dificultad para respirar son las señales típicas de la infección con el nuevo coronavirus, algunos pacientes muestran estados mentales alterados, o encefalopatías, término general que designa enfermedades o disfunciones cerebrales que pueden tener numerosas causas subyacentes, así como otros trastornos serios.

Estos síndromes neurológicos se suman a otros síntomas inusuales, como una disminución del sentido del olfato y el gusto, así como problemas cardíacos.

Un estudio publicado esta semana en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA) Neurology encontró que más del 36 % de 214 pacientes en Wuhan, China, tuvieron síntomas neurológicos durante el curso de la COVID-19. Los mareos y el dolor de cabeza se encontraban entre los síntomas más comunes enumerados; también se informó de casos de derrames cerebrales y de pérdida del gusto y el olfato.

 

En otros relatos publicados se documenta una prevalencia más elevada que la habitual en los pacientes de COVID-19 del síndrome de Guillain-Barré, un padecimiento que puede provocar parálisis temporal, además de casos de confusión y agitación grave.

Una teoría que circula en las comunidades científicas y médicas es que el virus puede entrar en el sistema nervioso a través del bulbo olfativo, que se encuentra justo encima de la cavidad nasal y transmite información de la nariz al cerebro. Esto explicaría por qué muchas personas con la COVID-19 reportan una pérdida del olfato o del gusto, signos de enfermedad que los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) recientemente agregaron a su lista de síntomas de la COVID-19.

No está claro si el impacto de la COVID-19 en el sistema nervioso tiene algún efecto a largo plazo en la salud del cerebro, pero es algo que los investigadores esperan comprender mejor. Algunas complicaciones parecen ser “más transitorias” que otras, como la pérdida del olfato. Otros eventos neurológicos, incluidos los derrames cerebrales, pueden dejar un daño más permanente.

mrz/ktg/ask/mkh