• Rusia: Caos en Afganistán deriva de errores estratégicos de EEUU
Publicada: miércoles, 4 de agosto de 2021 1:21
Actualizada: miércoles, 4 de agosto de 2021 1:54

Un alto cargo ruso considera que la tensa situación que se vive en este momento en Afganistán se debe a los errores estratégicos cometidos por EE.UU. y la OTAN.

“La situación actual en Afganistán deriva de los errores estratégicos que Estados Unidos y sus aliados cometieron al trazar su política [intervencionista] sobre el país centroasiático”, ha dicho este martes el representante especial del presidente ruso para Afganistán, Zamir Kabulov, durante un coloquio virtual celebrado en el Fondo de Diplomacia Pública de Gorchakov.

El alto diplomático ruso ha señalado que EE.UU. cometió un gran error cuando participó en la creación de una red de bases militares, auspiciadas por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en todo el territorio afgano en lugar de apoyar a la recuperación del país.

“Los estadounidenses aprovecharon la situación para establecer una red ramificada de bases militares en el territorio del país asiático para que pudieran proyectar fuerza a las regiones limítrofes a Afganistán, incluida Rusia”, ha subrayado Kabulov, para luego matizar que, “desafortunadamente, los estadounidenses no pudieron evitar caer en esta tentación”.

Dicho esto, ha agregado que los estadounidenses incurrieron en un segundo error estratégico al querer democratizar Afganistán siguiendo el modelo que se rige en Estados Unidos.

 

“En lugar de simplemente apoyar a Afganistán en su desarrollo y ayudar a desarrollar sus instituciones estatales y la economía, basándose en las tradiciones constatadas de este pueblo, los estadounidenses se comprometieron a democratizar el país e imponer sus propias concepciones de la democracia, lo que ha resultado en un fracaso”, ha precisado.

Tras apuntar en que todos estos desatinos estratégicos desencadenaron en la situación actual que el mundo entero lo está atestiguando, el alto funcionario ruso ha expresado que en este momento “la tarea principal de todos los Estados interesados ​​en la estabilidad en Afganistán es hacer todo lo posible para evitar que el país se convierta en un semillero y una cabeza de puente del terrorismo internacional como fue el caso a mediados de la década de 1990”.

En 2001, bajo el pretexto de luchar contra el terrorismo, la Alianza Atlántica, encabezada por EE.UU., puso en marcha la invasión de Afganistán. Tanto la OTAN como Washington han reconocido el fracaso de su intervención militar en el país asiático.

Después de dos décadas de conflicto, la muerte de decenas de miles de civiles, destrucción y mayores niveles de violencia y narcotráfico, las tropas de EE.UU. y la OTAN han iniciado sus respectivos repliegues del territorio afgano.

La salida de las tropas estadounidenses se produce en momentos en los que, por un lado, el grupo armado Talibán está controlando cada vez más una mayor superficie territorial de Afganistán y, por otro lado, se reportan de una preocupante expansión de elementos terroristas de Daesh en el territorio afgano.

krd/ncl/mkh