• Presidente de Rusia, Vladimir Putin, participa en una videoconferencia en Moscú, Rusia, el 29 de mayo de 2020. (Foto: Reuters)
Publicada: martes, 22 de junio de 2021 22:58

El avance de la OTAN hacia el este, tras la Guerra Fría, es la razón principal de la creciente desconfianza mutua en Europa, ha subrayado el presidente de Rusia.

En un artículo publicado el martes por el semanario alemán Die Zeit, con motivo del 80.º aniversario del inicio de la Gran Guerra Patria, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, catalogó a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) como una “reliquia de la Guerra Fría”.

“En el marco de la edificación de una Gran Europa unida por valores e intereses comunes, Rusia trataba de desarrollar relaciones con los europeos. Rusia y la Unión Europea hicieron mucho en esa línea, pero prevaleció otro enfoque, el basado en la expansión de la alianza noratlántica (OTAN) que en sí misma era una reliquia de la Guerra Fría”, consideró Putin.

Conforme al mandatario ruso, la “causa fundamental” de la creciente desconfianza mutua en Europa fue la expansión de la Alianza Atlántica hacia el Este, lo cual, según Putin, comenzó con la persuasión de facto de los dirigentes soviéticos para que aceptaran la adhesión de una Alemania unida a la OTAN.

Desde 1999, recordó el dignatario ruso, se han sucedido otras cinco “oleadas” de la expansión de la OTAN y precisó que 14 Estados más se unieron a la alianza, entre ellos las antiguas repúblicas soviéticas, lo que en realidad “echó por tierra todas las esperanzas de un continente sin líneas divisorias”.

 

Sin embargo, el presidente ruso manifestó la disposición de Rusia para “restablecer una cooperación en toda regla con Europa”, ya que existen muchos temas de “mutuo interés”, como la seguridad y la estabilidad estratégica, la salud pública y la educación, la digitalización, la energía, la cultura, la ciencia y la tecnología, la solución de los problemas del clima y el medio ambiente.

En 1999, el Gobierno de Estados Unidos había prometido al entonces mandatario de la Unión Soviética, Mijail Gorbachov, que las fronteras del bloque militar de la OTAN no se acercarían a los rusos. “Se olvidaron demasiado rápido”, fustigó Putin en su artículo.  

La región del mar báltico es escenario de tensión entre la Alianza Atlántica, liderada por EE.UU., y Rusia. Las dos partes siguen sin poder superar las tensiones que surgieron después de la crisis de Ucrania y la anexión de Crimea a Rusia mediante un referéndum celebrado en 2014.

De hecho, Washington y sus aliados en la OTAN han aumentado su presencia militar en Europa del Este, sobre todo, en los países bálticos y Polonia, recurriendo al pretexto de la amenaza rusa. Moscú, por su parte, asegura que este militarismo es un show para crear inseguridad en sus fronteras y supone una amenaza directa para su seguridad nacional.

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