• La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova.
Publicada: martes, 8 de septiembre de 2020 16:26
Actualizada: martes, 8 de septiembre de 2020 18:01

La Cancillería rusa convoca al embajador alemán en Moscú para protestar contra las recientes acusaciones de que una figura rusa de la oposición fue envenenada.

El embajador alemán en Moscú (capital rusa), Géza Andreas von Geyr, ha sido citado este martes a acudir al Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia para tratar el caso del envenenamiento del líder opositor ruso, Alexéi Navalni, según ha informado la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova.

“Esperamos al embajador alemán en la plaza Smolensk [sede del Ministerio de Relaciones Exteriores]. Es hora de que pongan las cartas sobre la mesa, porque es evidente que Berlín está echándose un farol al prestarse al juego de una política sucia”, ha indicado.

Zajárova ha insistido, asimismo, en que Berlín les debe hacer entrega de todos los datos que obren en su poder: tanto de los resultados de las investigaciones de los laboratorios del Ejército alemán, como de los testimonios que afirma tener el Ministerio teutón de Exteriores. “Esto es demasiado grave para que los altos funcionarios alemanes se lo guarden para sí”, ha añadido.

Estas declaraciones se producen después de que las autoridades alemanas reclamaran la semana pasada que Navalni fue envenenado con una sustancia tóxica del grupo Novichok, imputación que fue rechazada categóricamente por Rusia.

 

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, advirtió que buscará una respuesta conjunta, a escala de la Unión Europea (UE) y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), si Rusia no da explicaciones acerca del caso Navalni.

De acuerdo con lo declarado por el portavoz de Navalni, Kira Yarmysh, el opositor ruso enfermó el 20 de agosto por un presunto envenenamiento durante un vuelo procedente de la ciudad siberiana de Tomsk que tenía por destino Moscú. De hecho, Navalni se sintió mal durante el trayecto, obligando a los pilotos a realizar un aterrizaje de emergencia en Omsk, donde el dirigente fue posteriormente ingresado en un hospital en estado de coma.

Navalni, que fue trasladado el 22 de agosto a Berlín (capital de Alemania), salió el lunes del coma, pero todavía no ha hecho declaraciones.

Rusia, que asegura que nunca ha producido la mencionada sustancia tóxica, rechaza cualquier implicación en el supuesto envenenamiento y afirma que “los países occidentales y la OTAN han estado trabajando en sustancias del grupo Novichok durante muchos años”.

nkh/anz/ask/rba