Al llegar a Ginebra (Suiza), el canciller de Irán, Seyed Abás Araqchi, quien lidera nuevamente la delegación iraní, se entrevistó el miércoles por la noche con su homólogo de Omán, Badr bin Hamad al-Busaidi, a quien expuso las posiciones de la República Islámica respecto a la cuestión nuclear y el levantamiento de las sanciones.
Irán: Éxito de negociaciones depende de seriedad de EEUU
Por su parte, el ministro de Exteriores de Omán elogió la firmeza de Irán en la búsqueda de una solución diplomática a la cuestión nuclear y reiteró la disposición de su país a continuar brindar cualquier apoyo necesario para impulsar el diálogo.
Asimismo, Al-Busaidi expresó su esperanza de que, con un compromiso recíproco de las partes, las pláticas conduzcan a un resultado satisfactorio para Irán y Estados Unidos.
Las negociaciones continuarán este jueves en Ginebra con la participación de las delegaciones de Irán y EE.UU., y como se sabe, se centran únicamente en el tema nuclear y la eliminación de las sanciones unilaterales impuestas al país persa.
Las partes sostuvieron dos rondas de discusiones, el 6 y el 17 de febrero en Omán y en Ginebra, respectivamente. Al final del segundo ciclo, Araqchi confirmó avances en el proceso y detalló que ambas partes acordaron “un conjunto de principios rectores” que orientarían los futuros diálogos hacia un posible acuerdo.
Esto, mientras desde Washington continúan enviándose mensajes contradictorios: el refuerzo militar en las aguas de la zona, la imposición de nueva tanda de sanciones a Teherán en víspera de las negociaciones, y una supuesta “apuesta por la diplomacia”.
Teherán, sin embargo, ha reiterado su postura fija, enfatizando que, aunque opta por la diplomacia, está totalmente preparado tanto para la guerra como para la paz.
ftm/hnb
