• El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchi.
Publicada: viernes, 20 de febrero de 2026 14:11

El canciller iraní ha destacado avances para redactar un borrador de negociación con EE.UU., basado en respeto mutuo, mientras diálogos nucleares entran en fase detallada.

Mediante una llamada telefónica mantenida este viernes con su par Egipto, Badr Abdelati, el canciller de Irán, Seyed Abas Araqchi, se ha referido a los recientes avances en las negociaciones indirectas entre Teherán y Washington.

Mientras las partes abordaban los últimos acontecimientos regionales e internacionales, el diplomatico persa ha subrayado la necesidad de redactar un texto de negociación basado en el respeto mutuo y los intereses compartidos.

En otra parte, Abdelati ha destacado la continuidad de la vía diplomática y subrayó la importancia de mantener un diálogo sostenido para avanzar en las negociaciones y lograr un marco aceptable para todas las partes.

Esto ocurre después de la segunda ronda de conversaciones nucleares entre Irán y Estados Unidos, celebrada el martes en Ginebra con la mediación de Omán. En declaraciones a la Radiodifusión de la República Islámica de Irán (IRIB) tras la reunión, Araqchi describió las conversaciones como “serias” y más constructivas que en rondas anteriores.

 

“Finalmente, logramos alcanzar un acuerdo sobre un conjunto de principios rectores sobre cuya base avanzaremos para debatir el texto de un posible pacto”, afirmó.

Advirtió que un acuerdo definitivo no será inmediato. La próxima etapa, señaló, implicará un complejo trabajo técnico sobre la redacción de un eventual entendimiento.Sin embargo, destacó que se ha logrado un “buen avance” y que ha surgido un camino más claro y positivo.

El proceso diplomático se desarrolla tras semanas de la incesante retórica bélica de la Administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, que ha amenazado con una agresión militar contra Irán.

La República Islámica ha dejado en claro que no tolerará amenazas y presiones. Ha insistido en que, aunque opta por la diplomacia, no teme una guerra con EE.UU. y está plenamente preparada para ella, advirtiendo que cualquier mínima agresión al país, desencadenaría una guerra regional a gran escala.

ayk/hnb