Así lo ha subrayado el subcomandante del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el general de brigada Ahmad Vahidi, durante una visita a la provincia occidental de Kermanshah, donde se reunió con la familia de la niña pequeña que perdió la vida en los recientes disturbios.
Al elogiar la firmeza de la familia Asadi, el general Vahidi ha afirmado que su resistencia reflejaba la fortaleza y la perseverancia del conjunto de la nación iraní. “Ustedes eran un ejemplo del pueblo iraní que se mantenía firme y con dignidad”, ha recalcado Vahidi durante el encuentro.
En este contexto, ha agregado que “esta firmeza era un testimonio de la inocencia de nuestra nación y ponía de manifiesto la profundidad del odio que albergaban los enemigos globales, hasta el punto de atacar a niños pequeños como nuestra querida Melina, de apenas tres años”.
Melina Asadi perdió la vida el 8 de enero durante una ola de disturbios terroristas que, según Teherán, contaban con el respaldo de Estados Unidos e Israel y se extendían por diversas regiones del país.
A principios de enero, el presidente estadounidense, Donald Trump, había amenazado a Irán con lanzar ataques si el país dañaba a lo que calificó como “manifestantes pacíficos”.
Pocos días después, los días 8 y 9 de enero, grupos armados llevaron a cabo ataques coordinados contra comisarías, bases militares, otros centros sensibles y diversas infraestructuras civiles en varias ciudades iraníes.
Las autoridades iraníes sostenían que estas acciones tenían como objetivo provocar un elevado número de víctimas y desestabilizar los principales núcleos urbanos del país.
Funcionarios del Gobierno han acusado de manera reiterada a medios occidentales de difundir cifras falsas sobre las víctimas y de responsabilizar al Estado iraní de los hechos.
Algunos reportes occidentales han llegado a alegar que las denominadas “protestas pacíficas” dejaron hasta 30 000 muertos. Sin embargo, registros oficiales de Irán indican que el número total de fallecidos asciende a 3117, incluidos 2427 civiles y miembros de las fuerzas de seguridad, cuyas muertes Teherán atribuye a ataques perpetrados por grupos terroristas.
Irán, en deuda con los mártires
En otra parte de su visita, el comandante también se ha reunido con la familia de Seyed Moytaba Hoseini Nasab, miembro de la unidad de defensa aérea de la Fuerza Aeroespacial del CGRI, quien fue martirizado el 14 de junio de 2025 durante la guerra de doce días. “La autoridad de la República Islámica hoy está en deuda con la sangre de nuestros mártires”, ha resaltado Vahidi.
Asimismo, ha remarcado que los relatos de las familias de los mártires reflejan historias de fe, perseverancia y resistencia del pueblo iraní.
El general Vahidi ha indicado que servir a las familias de los mártires constituye tanto un deber como un honor para el liderazgo militar.
Ha explicado que la provincia de Kermanshah continúa siendo una línea de frente del sacrificio y la devoción, al haber entregado recientemente 66 mártires en el camino de la defensa del país.
Irán fue objeto de una agresión militar por parte de Estados Unidos e Israel en junio, que dejó más de un millar de muertos y causó graves daños a la infraestructura militar, nuclear, civil y científica del país.
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