Durante una conversación telefónica sostenida este sábado con su homólogo egipcio, Abdel Fatah al-Sisi, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha afirmado que “cualquier forma de agresión o ataque contra el territorio de la República Islámica de Irán será respondida de manera firme y contundente”.
“No obstante, Irán continúa apostando por la resolución de los asuntos a través de la diplomacia”, ha subrayado Pezeshkian.
Al referirse a los esfuerzos de Washington y del régimen de Tel Aviv para generar e imponer la guerra, ejercer presiones y sanciones, así como provocar disturbios e inestabilidad dentro de Irán, Pezeshkian ha enfatizado que el país persa no busca la confrontación y “está profundamente convencido de que un conflicto no sería beneficioso ni para Irán, ni para Estados Unidos, ni para la región”.
Además, ha agradecido a su homólogo egipcio y a los países islámicos por sus esfuerzos para reducir las tensiones en Asia Occidental, enfatizando la política fundamental de Irán de fortalecer la cohesión y la sinergia internas, así como su empeño continuo por consolidar y ampliar relaciones cordiales con los países vecinos y del mundo islámico.
Por su parte, el presidente de Egipto ha expresado su satisfacción por el diálogo con Pezeshkian y ha deseado “paz, estabilidad y seguridad” para el pueblo iraní y los pueblos de la región, asegurando que no existe una solución militar para los asuntos en cuestión.
Al señalar que cualquier aumento de las tensiones y los conflictos tendría consecuencias negativas no solo para Irán, sino para toda la región, el mandatario egipcio ha declarado que su país “continuará con sus esfuerzos para reducir las tensiones y está dispuesto a respaldar y apoyar las iniciativas diplomáticas orientadas a la resolución de los asuntos y al fortalecimiento de la estabilidad regional”.
En una amenaza, el presidente estadounidense, Donald Trump, comparó las flotas desplegadas en la región, encabezadas por el portaviones USS Abraham Lincoln, con la utilizada para atacar a Venezuela a comienzos de este mes y el secuestro de su presidente, Nicolás Maduro. “Al igual que con Venezuela”, afirmó, la flota “está lista, dispuesta y capacitada para cumplir rápidamente su misión, con rapidez y violencia si es necesario”.
Por su parte, la República Islámica ha reiterado ante la ONU y el Consejo de Seguridad su derecho inherente a la legítima defensa frente a una agresión militar estadounidense, advirtiendo que una acción de ese tipo incendiaría toda la región.
Teherán también ha advertido que cualquier acción militar en su contra “se considerará el inicio de una guerra”, al tiempo que ha afirmado que sus Fuerzas Armadas “están preparadas, con el dedo en el gatillo, para responder de forma inmediata y contundente a cualquier agresión”.
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