“A pesar de nuestros esfuerzos y la cooperación de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas [OPAQ], la nueva Administración estadounidense no ha abandonado la política fallida de la anterior (Donald Trump) y continúa imponiendo sanciones ilegales que impiden el acceso de nuestros veteranos de la guerra química a medicamentos y equipos médicos”, ha indicado este lunes Mohamad Yavad Zarif.
En un mensaje emitido con motivo del 34.º aniversario del letal ataque químico del exrégimen iraquí de Sadam Husein a la ciudad de Sardasht (en el noroeste de Irán), que dejó cientos de civiles muertos, el canciller iraní ha señalado cómo Sardasht guarda en la memoria el uso de las armas químicas contra los civiles y áreas residenciales en los tiempos modernos y ha afirmado que las víctimas iraníes de la guerra química han sido en dos ocasiones perjudicadas por las políticas inhumanas de algunos gobiernos occidentales.
La primera vez, ha recordado Zarif, fue cuando las empresas occidentales proporcionaron al régimen de Sadam sustancias químicas y tecnología de armas químicas, mientras que los representantes de sus gobiernos en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) permanecieron en silencio y se hicieron de la vista gorda con los delitos químicos de Sadam.
Y la segunda vez, ha continuado, fue cuando las sanciones más brutales de la anterior Administración de EE.UU., presidida por Donald Trump, impidieron el envío de fármacos y equipos médicos para las víctimas de la guerra química.
De igual modo, ha denunciado que se han complicado los intentos del Gobierno iraní por hacer realidad los derechos de las referidas víctimas de la guerra química “debido a la falta de voluntad política de los gobiernos occidentales para llevar a los perpetradores, diputados, administradores reales y legales de los ataques químicos a la justicia”.
Esto mientras, ha agregado, la crisis sanitaria provocada por el nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, requiere una vez más el fortalecimiento de la cooperación internacional para superar las crisis globales.
¿Qué ocurrió en Sardasht?
Durante la guerra impuesta a Irán, el régimen baasista de Sadam Husein empleó armas químicas en varias ocasiones en diferentes zonas del territorio iraní. Sin embargo, uno de los peores ataques químicos de la historia, que segó la vida de 113 civiles y dejó más de 5000 heridos, se registró el 28 de junio de 1987 contra la ciudad de Sardasht.
De acuerdo a las cifras oficiales, los numerosos bombardeos químicos de Irak durante la guerra dejaron 2600 víctimas mortales y 107 000 heridos entre la población civil iraní. Aún hoy, unas 45 000 personas sufren las dolorosas consecuencias de aquellos actos inhumanos.
OPAQ vuelve a desear un mundo libre de armas químicas
A su vez, el director general de la OPAQ, Fernando Arias, también se ha solidarizado este lunes con las víctimas del ataque químico de Sardasht.
Al enfatizar que “la comunidad internacional debe cumplir su compromiso con un mundo libre de armas químicas”, Arias ha manifestado que el aniversario del ataque químico contra Sardasht es una oportunidad para que el mundo se reúna y condene las armas químicas.
En esta misma línea, el funcionario de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas ha instado a la comunidad internacional a reafirmar su compromiso con los principios de la Convención para lograr un mundo libre de armas químicas, sellada en 1993.
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