El secretario general de la ONU, António Guterres, ha reiterado que todos los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada, incluida Al-Quds (Jerusalén) Oriental, junto con su régimen e infraestructura asociados, carecen de validez jurídica y constituyen una violación flagrante del derecho internacional.
Así lo aseguró el portavoz de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Stéphane Dujarric, en un comunicado emitido el lunes.
Guterres ha codnenado la decisión del régimen israelí, aprobada el pasado domingo, de reanudar el registro de terrenos en la Zona C de Cisjordania. El secretario general de la ONU ha advertido que esta medida “podría provocar el despojo de los palestinos de sus propiedades y la ampliación del control israelí sobre el territorio”.
El gabinete de seguridad israelí aprobó, ese mismo domingo, una serie de medidas que permiten que amplias áreas de la Cisjordania ocupada se registren oficialmente —por primera vez desde 1967— como “tierras estatales”, allanando el camino para un control más estricto y la posible expansión de los asentamientos ilegales.
“Esas medidas, incluida la presencia continua de Israel en el territorio palestino ocupado, no solo son desestabilizadoras, sino que, como ha recordado la Corte Internacional de Justicia (CIJ), son ilegales”, ha avisado el secretario general de la ONU.
Guterres ha instado a continuación al régimen israelí a “revertir de inmediato” estas acciones, que “socavan las perspectivas de una solución de dos Estados”.
La Presidencia de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) calificó la decisión israelí como “una amenaza directa a la seguridad y la estabilidad”, afirmando que la medida equivale a una “anexión de facto” del territorio palestino ocupado y marca el inicio de la implementación de planes de anexión destinados a consolidar la ocupación mediante la expansión ilegal de asentamientos.
Por su parte, el Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) describió la medida como otro paso hacia la judaización de Cisjordania.
La ONU ha tachado de “ilegales” todos los asentamientos en Cisjordania, subrayando que “Israel tiene la obligación, tal como ha confirmado la CIJ, de evacuar inmediatamente a todos los colonos israelíes y poner fin lo antes posible a su presencia ilegal en el territorio palestino ocupado”.
No obstante, la anexión de Cisjordania y la aniquilación de la posibilidad de un futuro Estado palestino son los dos objetivos declarados del gabinete extremista israelí, a pesar de la oposición de la comunidad internacional.
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