• Mahmud Vaezi, jefe de gabinete del presidente iraní ofrece una rueda de prensa en en Teherán, la capital persa, 30 de octubre de 2019.
Publicada: miércoles, 30 de octubre de 2019 19:07

Irán reitera su llamado a la paz y no injerencia en Irak y El Líbano, culpando a EE.UU., Arabia Saudí e Israel de incitar la violencia en estos dos países.

“Estados Unidos, Arabia Saudí, ciertos países regionales y el régimen sionista valiéndose de las protestas, han ofrecido apoyo financiero a algunos agentes infiltrados en las manifestaciones para generar caos en Irak y El Líbano”, ha dicho este miércoles Mahmud Vaezi, el jefe del Gabinete del presidente iraní.

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En declaraciones ofrecidas a periodistas en Teherán, la capital iraní, Vaezi ha subrayado que la postura de la República Islámica de Irán siempre ha sido que los gobiernos deben prestar atención a las demandas públicas y que estas demandas deben presentarse de tal manera que no conduzcan al desorden, actos violentos y altercados y menos aun en asesinatos de personas.

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Por ello, ha señalado que Teherán rechaza tajantemente que EE.UU. y sus socios regionales estén instigando de que la ola de protestas y demandas populares en estas dos naciones se convirtieran en perjudiciales para ambas poblaciones.

Estados Unidos, Arabia Saudí, ciertos países regionales y el régimen sionista valiéndose de las protestas, han ofrecido apoyo financiero a algunos agentes infiltrados en las manifestaciones para generar caos en Irak y El Líbano”, dice Mahmud Vaezi, el jefe del Gabinete del presidente iraní.

 

Al respecto, ha agregado que Teherán siempre ha hecho un llamado a la paz a las partes y ha instado a estos países y regímenes mencionados a que abandonaran sus complots de injerencia en Irak y El Líbano.

Para el alto funcionario, es muy deplorable que algunos países y regímenes con objetivo de doblegar la voluntad y soberanía de otros pueblos traten de debilitar a los gobiernos de estas naciones haciéndoles creer a sus respectivas poblaciones que sus autoridades y partidos políticos son corruptos.

Las ciudades iraquíes han sido escenario de protestas durante los últimos días. El detonante de las movilizaciones fue la carencia de servicios básicos, el desempleo y la corrupción, pero ciertos países extranjeros, valiéndose de agentes infiltrados, han tornado estas marchas pacíficas en un caos de violencia, para beneficiarse de la situación.

Eso mientras días después de que comenzaran las protestas, el Gobierno del primer ministro iraquí, Adel Abdul-Mahdi, realizó reformas económicas en el país. A su vez, el Parlamento iraquí aprobó el lunes una serie de reformas para satisfacer las demandas populares y echar por tierra los planes desestabilizadores de los infiltrados en las marchas.

Desde principios de octubre, El Líbano es escenario de masivas protestas que comenzaron en reacción al plan del hasta entonces el primer ministro libanés Saad Hariri de imponer gravámenes al uso de la aplicación de mensajería WhatsApp.

No obstante, las manifestaciones se volvieron violentas debido a la presencia de agentes infiltrados que cuentan con el apoyo de EE.UU., Arabia Saudí y el régimen de Israel, que buscan la manipulación del Gobierno de este país e impedir que el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) aumente su influencia en el Gobierno, tal y como afirman varios analistas.

Tras dos semanas de protestas callejeras, el primer ministro del país entregó su renuncia al presidente Michel Aoun. Esto mientras el líder de Hezbolá, Seyed Hasan Nasralá ya había advertido días antes de los complots de crear un vacío de poder en El Líbano.

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